COMUNISMO

Dictadura del proletariado para la abolición del trabajo asalariado

Organo central en castellano del Grupo Comunista Internacionalista (GCI)


COMUNISMO No.41 (Noviembre 1997):




 
Albania :

El Proletariado se enfrenta

al Estado Burgués

* * *

"La atmósfera en Gjirokaster es demente. La revuelta popular se transforma en anarquía total, no hay más policía, ni Estado, ni regla. La ciudad se entusiasma, se alegra, se deja seducir por el juego de la rebelión"... (Le Monde 11 de marzo)
"tener una arma es un placer"... "incontestable ebriedad que provoca la anarquía, en los combatientes" "los saqueos se multiplican, llevadas adelante por hordas de miserables o por bandidos. Nadie se oculta y a veces hay un aire de fiesta popular." (Le Monde 16-17 de marzo)

Introducción

La lucha del proletariado en Albania nos ha proporcionado una brisa de aire puro, en la atmósfera sofocante de la paz social que domina el mundo de hoy. Los proletarios en Albania en su acción (que denuncia claramente al conjunto de las estructuras del Estado como su enemigo) reanudaron con las tradiciones de lucha de nuestra clase, que tantos años de sumisión a la defensa de la democracia (bajo el nombre del antifascismo o del anticomunismo) lo habían hecho olvidar. Los ejemplos de ruptura con el respeto de la propiedad privada, con la reglamentación de los conflictos a través de los tribunales,... son tan excepcionales hoy que nos ha parecido importante subrayarlos para lo que nos hemos esforzado en retrasar una cronología de los hechos acaecidos en Albania, y elaborar una periodización capaz de definir los momentos más importantes de la evolución de las relaciones de fuerza entre revolución y contrarrevolución en ese país.

Es indispensable dejar claro que incluso una cronología es siempre una toma de posición. Una cronología "neutra", contrariamente a lo que sostienen los partidarios del libre albedrío, no existe, ni puede existir. Todo lo que los medios de comunicación dejan transparentar de lo que sucede, es también una toma de posición (la selección de los hechos relatados, el lenguaje que utilizan para expresar lo que sucede...) y expresa, como en el caso de Albania, el punto de vista burgués buscando ocultar que se trata de un enfrentamiento clase contra clase que se sitúa afuera y en contra todo tipo de reglamentación democrática. La realidad es que toda visión sobre tales acontecimientos depende del punto de vista en que uno se sitúe, o bien desde el punto de vista burgués en defensa del Estado y el sistema mercantil, o bien desde el punto de vista del proletariado en la lucha por la destrucción del capitalismo y la afirmación del comunismo.

En ese sentido ambos puntos de vista son subjetivos; pero ahí se termina la igualdad; porque mientras el primero, el punto de vista burgués, tiene interés en ocultar todo lo que anuncia el fin del orden social capitalista y es lógico que desconozca y esconda lo que sucede en la vida misma que marca la necrología de este sistema; el punto de vista del proletariado, del comunismo, de la superación histórica del capitalismo, tiene interés en conocer la realidad objetiva tal cual es, las contradicciones de clase que conducen a la destrucción del modo de producción capitalista. De ahí que la posición subjetiva de la clase dominante lleve a alejarse idealmente de la realidad objetiva, mientras que la posición subjetiva de los explotados nos impulsa a conocer y hacer conocer la realidad objetiva.

Así, mientras los diarios y otros medios de comunicación burgueses se indignaban con respecto a los medios de lucha, calificándolos de bárbaros pos los ataques de bancos, incendios de comisarías, de municipalidades, tribunales, toma de los depósitos de víveres y de armas (cuarteles), asaltos de prisiones y liberación de prisioneros,... nosotros recibimos con exaltación estas manifestaciones de un movimiento que en Albania rompe con las sempiternas manifestaciones que organizan las oposiciones burguesas del mundo entero (en Albania: los ex-estalinistas nuevamente bautizados como "socialistas") y se reapropia de los medios de lucha de siempre de los proletarios contra el Estado.

El 9 de marzo 1997, cuando el movimiento alcanza Gjirokaster, el diario francés "Le Monde", se sorprende del ambiente general de entusiasmo que reina en esa ciudad, del carácter festivo que las recuperaciones dan a las calles, de la alegría de vivir que procura el obtener un arma y comenta que la ciudad muestra un profundo sentimiento de júbilo cuando la anarquía es total, sin policía y sin control estatal... Empapados de su ideal democrático, posicionándose del lado de la clase dominante, esos periodistas no pueden comprender que tales movimientos liberan de un solo golpe generaciones y generaciones de privaciones, de sacrificios, de asesinatos, de encarcelamientos,... durante las cuales se ha inclinado el lomo y recibido golpe tras golpe... Si, infinitamente si, la alegría es inmensa cuando finalmente se pueden romper las cadenas, reapropiarse de todo aquello con lo que nos hicieron soñar pero que no podemos tocar pues se encuentra encerrado con candados detrás de las barreras del dinero, protegido por los gendarmes y con la amenaza permanente de los barrotes de las cárceles,... Si, la alegría es infinita cuando no tenemos más terror de unirnos contra la propiedad privada y el Estado, contra este orden que destruye nuestra humanidad que nos hace reventar... orden que solamente será destruido cuando la deslumbrante alegría de estos proletarios en armas, que finalmente han encontrado la vía de la lucha, sea compartida por los proletarios del mundo entero.

1. Del desmoramiento de las pirámides financieras al sublevamiento proletario

A partir de principios de enero de 97 diversas manifestaciones concentraban, en Tirana y en todo el país, a decenas de miles de ahorristas que habían perdido todo con la quiebra de las pirámides financieras.

Estas sociedad de ahorro proponían tasas de interés enormes (de 35 a 100 % por mes), lo que atraía fondos hasta de los lugares más recónditos de Albania. Los albaneses vendían todo lo que poseían para invertir en Sude, Populi, Xhaferri, Vefa, Kamberi u otras empresas financieras, para depositar cada mes un poco de dinero en las cajas de ahorro improvisadas en las calles. Apartamentos, autos, rebaños, tierras... fueron liquidados. Pero los montos pagados a los primeros ahorristas provenían del creciente aporte de los nuevos depósitos lo que va haciendo inevitable el desmoronamiento de esas sociedad financieras: tarde o temprano los nuevos montos tenían que ser insuficientes para honorar las promesas. Centenas de miles de hogares quedaron de un día para el otro totalmente arruinados (entre 70 a 80 % de los hogares albaneses) y, como no podía ser de otra manera, los hogares de los más desposeídos resultaron ser, como siempre, los más perjudicados.

El fervor con el que se invertía en las pirámides financieras expresaba el mito según el cual en Occidente hacer dinero es muy fácil; que basta dormir sobre sus rentas para al día siguiente despertarse rico...

Hasta los años 1990-91 la necesidad de salvaguardar el mito de la existencia de una Albania socialista mantuvo cerradas las fronteras, solo se intercambiaba (e invertía en relación) con los países del Este. Luego el mito del socialismo, como parámetro fundamental de la manutención de la paz social habiendo cumplido su papel se fue agotando, como en Rusia y en los otros países del Este, y se comienza hablar de liberalización del sistema, del fin de las restricciones, de la posibilidad para cada uno de enriquecerse,... En Berlín se derrumba el muro, en Albania se desalojan los 700.000 bunkeres que Enver Hoxha (1) había ordenado construir para hacer frente a una potencial agresión extranjera.

Como en Rusia (2) y en todos los países del Este, la avalancha de reformas económicas y sociales, los cambios en las alianzas interimperialistas, y la eliminación de toda una serie de medidas proteccionistas produjeron una aceleración de la desenfrenada carrera por el beneficio, al mismo tiempo que aumentaba el abismo que separa a la burguesía del proletariado. Entre diciembre 1990 y mayo de 91 estallan una serie de revueltas por todo el país, los inversores occidentales retroceden frente a la incertidumbre que este clima social crea. Así los años 1991-92 están marcados por la quiebra de la industria albanesa y el caldeamiento del clima social. Entre diciembre de 1991 y febrero de 1992 se producen otra serie de revueltas en todo el país. En cada ocasión las manifestaciones terminan en expropiaciones generalizadas e incendios de comisarías, edificios públicos, fábricas, tiendas, supermercados y depósitos de víveres,... (3) Albania pasa a ser clasificada internacionalmente como "un país a altos riesgos" y es puesta bajo la perfusión de la ayuda internacional: había que actuar rápido pues los signos de una generalización de los disturbios (como los llama la burguesía) eran cada ves más evidentes.

Los Estados Alemán, Turco y de Estados Unidos apoyan financieramente al Ejército Albanés para convertirlo en un Ejército potente, preparado para el enfrentamiento. Pero pese a todos estos preparativos burgueses, la lucha de clases nos mostró otra vez más como se puede convertir una situación preparada en incontrolable para la burguesía.

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Cuando se abrieron las fronteras el mito del paraíso occidental era tan grande y potente que se produjo un éxodo masivo. El Estado albanés y los Estados vecinos, principalmente el Italiano, tuvieron que ponerse de acuerdo para frenar por la fuerza esta migración. El éxodo no era de capitales, visto que Albania era una zona de desertificación de capitales, sino de proletarios subyugados por el mito según el cual pasar al Oeste significaba el fin de todas las miserias. Recordemos el flujo de algunos 40.000 refugiados que desembarcaron, a pesar de todo, en el Sur de Italia durante marzo y agosto 1991. El más pequeño rumor a propósito de la partida de un barco, de la expedición de visas, producía concentraciones de miles de jóvenes en los puertos o en las entradas de las embajadas occidentales como sucede en Cuba. Luego este éxodo continuó bajo la forma de infame tráfico: los traficantes de emigrantes clandestinos hacia Italia designaban a sus clientes como "ganado en pie" y los precios del traspase variaban entre 450 y 600 dólares (4).

La bancarrota de las pirámides financieras produjo una desilusión generalizada; los proletarios tomaron conciencia que, tanto en el Este como en el Oeste, es el dinero que determina las diferentes políticas, que abre o cierra las fronteras, que se concentra en manos de unos vaciando los bolsillos de otros. El mito del dinero fácil fue poderoso y condujo las pocas economías de los proletarios a este pozo sin fondos, es decir a esas sociedades financieras. La desilusión fue dura de tragar sobre todo cuando se apostó todo para luego perderlo.

En mayo 1996, en la noche de conteo de las elecciones legislativas en las cuales la totalidad de escaños del parlamento son ganados por Partido Democrático, la bandera de Vefa, la más importante de las financieras arquitecta principal de las famosas pirámides, flameaba en la tribuna de los vencedores. Un periodista comentaba: "La Vefa ilustra el milagro del capitalismo, el milagro albanés, el milagro de un país que extirpa su miseria".

La bancarrota de las pirámides financieras produce un potente sentimiento de traición en el seno mismo de las masas que habían asegurado el triunfo electoral de Berisha y del Partido Democrático sobre todo cuando quedan en evidencia los lazos que unen dichas pirámides con el personal gubernamental (5). Dicho sentimiento se acompaña de una desilusión general con respecto a todo el mito de 1992 cuando al grito de "fitoi" (victoria) se había saludado al nuevo presidente, Berisha, como si fuese un libertador que había forjado la unión nacional en oposición a tiranía del régimen estalinista. En esta época también se llamaba a la ayuda internacional para relanzar la economía, el Estado de los Estados Unidos se convierte entonces en el socio principal del Estado en Albania.

Hoy la situación es completamente diferente. La quiebra de las financieras de ahorro ha desencadenado un enorme vendaval social. A diferencia de lo que sucedió en Macedonia o Bulgaria, en donde la burguesía se jacta de haber controlado el descontento que produjeron ese tipo de quiebras gracias a miserables compensaciones, en Albania las manifestaciones, y otras formas protesta y lucha, se generalizan mostrando claramente que el proletariado no se dejaba domar por el Estado. En efecto en Skopje el gobierno y la banca nacional organizan "comités de compensación de las víctimas perjudicadas" y realizan investigaciones y juicios,... En Sofía se va más lejos todavía: el gobierno erige, para compensar a aquellos que perdieron todo, un monumento "a la memoria de las víctimas de la pirámide" (6).

En Albania la reivindicación es: "¡queremos nuestro dinero!, ¡queremos que se nos devuelva el 100 %!" A lo largo de todo el mes de enero las manifestaciones son cada vez más tumultuosas y la policía contra-insurgencia, frecuentemente desbordada, acosa violentamente a los manifestantes.

Cuando el gobierno se decide a intervenir, para poner fin a la especulación, ya es muy tarde, perdió el control de la situación. El 10 de enero 1997 el gobierno inicia procesos judiciales contra dos instituciones que se encuentran a la base de la constitución de estas pirámides: Xhaferri y Populi.

Cuando el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial intervienen para poner término a ese tipo de empresas, estas replican que son instituciones privadas basadas únicamente en la especulación que permite el enriquecimiento rápido de algunos, lo que no converge necesariamente con los intereses de otros capitales que intentan reactivar la producción. El 4 de febrero Tritan Shehu, vice primer ministro, luego de haberse llenado los bolsillos con ese dinero fácil como tantos otros de sus colegas, tomará este argumento como bandera y proclamará: "Estamos resueltos a destruir esas pirámides de ahorro, pues no son el porvenir de Albania. Nuestro porvenir es la producción y vamos a trabajar cada vez más en ello". Para más exactitud, debiera haber dicho: "y haremos trabajar cada vez más".

El gobierno de Berisha es así desaprobado tanto por la burguesía mundial como por un proletariado que sale de su entumecimiento.

En Peshkopija, el presidente Berisha pide, con su mayor conmiseración, a los grandes ahorristas de hacerse conocer (que los chicos se jodan!). En respuesta a ese discurso se comienzan a concentrar las masas en la calle central... y una centena de proletarios ataca la comisaría a pedradas: seis policías resultan heridos. Un poco más tarde se incendian los edificios de la Intendencia. Las consignas son: "¡Queremos nuestro dinero!" y "¡Abajo Berisha!".

El 19 de enero, en Tirana, la policía anti-insurgencia interviene violentamente para dispersar a más de 5.000 personas que reclaman que les devuelvan el dinero depositado en las sociedades financieras "de ahorro". El Partido Socialista, que se encontraba en la oposición luego de las elecciones (que habían sido protestadas) de mayo 1996, ve esta situación como favorable para tomar su revancha contra el Partido Democrático y llama a participar en esta manifestación pensando que podría ponerse a la cabeza de un movimiento de protesta pacífico, como fue el caso en Belgrado o en Sofía. Sin embargo, tanto esta manifestación como las que la sucederán, le harán abandonar toda ilusión, tanto al PS como los otros partidos de la burguesía de impedir la explosión de la terrible rabia que ya estaba reventando por todo el país, como testimoniaban ya, los enfrentamientos, que ese mismo día se producían en Berat.

En Berat (a unos 150 Kilómetros al Sur de Tirana) se apedrean los edificios policiales, judiciales, las dependencias ministeriales y inmuebles del Partido Democrático. El Parlamento llama al ejército para proteger los edificios oficiales. 200 manifestantes son arrestados.

El 24 de enero, en Lushnjë, que se encuentra a 100 km al Sur de Tirana, en donde el derrumbe de las pirámides arruinó más gente que en cualquier otra parte, un grupo de manifestantes con mucha bronca lanza explosivos al primer piso del edificio de la municipalidad. Se desata el fuego que tiende a generalizarse. Cuando llegan los bomberos para apagar el fuego se encuentran frente a dos mil manifestantes que les impiden el acceso. Los manifestantes interceptan, también, a dos furgonetas de la policía anti-insurgencia. Luego obligan a sus ocupantes a descender y unos cuarenta policías son desarmados. Los proletarios exigen que les sea integralmente devuelto el dinero depositado en la fundación Xhaferri, declarada recientemente en quiebra.

Estas primeras explosiones si bien anuncian la ola de enfrentamientos que les sucederá, no son comprendidas en su verdadera dimensión por el gobierno de Berisha. Este cree poder controlar la situación con medidas policiales: se le da carta blanca al SHIK (ex-Sigourimi, policía secreta de la época estalinista (7)), así, cada manifestación que tiende a transformarse en revuelta general, es inmediata y brutalmente reprimida. El SHIK hace reinar su terror habitual: arrestos, interrogatorios, palizas, encarcelamiento, asesinatos, desapariciones,...

Por otro lado y como complemento directo a la respuesta policial, la oposición burguesa, principalmente reagrupada alrededor del Partido Socialista, se estructura para dar una dirección política, a través de su campaña, contra el gobierno de Berisha. El 30 de enero diez partidos de oposición forman una alianza, el Forun por la Democracia (FD), que se define por la democracia y exige la dimisión del gobierno de Berisha denunciándolo como responsable del caos económico puesto en evidencia por los efectos desvastadores de las empresas piramidales y llama a la constitución de un gobierno de tecnócratas capaz de tomar a cargo la crisis durante el período de organización de elecciones anticipadas.

El 30 de enero, Koha Jone, el diario "independiente" más importante, portavoz de los "intelectuales independientes" (un componente de la oposición burguesa), publica un manifiesto que proclama: "Es claro que la cólera del pueblo se dirige contra un Estado que se ha erigido como juez luego de haber absuelto a los ladrones". El "Estado", que condena la oposición, no es, lógicamente, el poder de la clase burguesa, sino el gobierno de Berisha. Luego se arresta a los miembros de la redacción del diario, a dirigentes del Partido Socialista y a otras figuras de la oposición, acusándolos de instigadores del desorden público. Todos los requisitos para encerrar al movimiento en una alternativa burguesa se encuentran presentes: apoyar a la oposición mártir contra el nuevo tirano, Berisha.

En el plano de la política burguesa el cuadro es claro: se responde a la primera ola de manifestaciones proletarias designando un enemigo: el gobierno de Berisha. Simultáneamente metiendo presos a miembros de la oposición juntos con proletarios en lucha, el gobierno credibiliza a aquella y empuja a los proletarios a adoptar las banderas de esa oposición, que en los hechos no tiene otro objetivo que el de castrar el movimiento llevándolo a las urnas (electorales/mortuorias).

El cálculo era perfecto, pero se les escapaba el potencial revolucionario que contenían esa serie de manifestaciones de descontento proletario. Efectivamente, el movimiento expresaba ya mucho más que el simple hecho de reclamar el dinero perdido y la dimisión de Berisha, y al encuadramiento de la oposición burguesa se opondrá cada vez más el estallido del odio de clase contra el Estado como testimonian los enfrentamientos en los que se rompe el encuadramiento que quiere imponer la oposición y los ataques cada vez más frecuentes a los edificios representativos del poder Estatal.

Pero la frontera entre la lucha proletaria espontáneamente dirigida contra le conjunto de las estructuras del Estado burgués y la batalla de la oposición burguesa para restructurar el Estado no se hace todavía en forma neta y tajante en el movimiento mismo. Esa falta de delimitación, que se expresa por ejemplo, en el hecho de que la oposición burguesa no es expulsada de las manifestaciones (y también en que parte del movimiento espera justicia del Estado y que éste sancione a los responsables de las pirámides financieras), deja todavía un campo libre a la oposición que seguirá intentando retomar las riendas del movimiento.

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El 3 de febrero Berisha promete a todos aquellos que fueron expoliados que le serán restituidos sus ahorros sea en especies, sea en libreta de ahorros. El reembolso debía comenzar el 5 de febrero, gracias al embargo de las haberes de las dos principales sociedades implicadas en las especulaciones. Estas promesas chocan primero con la desconfianza que los proletarios tienen con respecto a los pedazos de papel que el Estado da en cumplimiento de las promesas y segundo con la declaración de quiebra de las sociedades más importantes en Valona y Gjallica que hacen un agujero de 360 millones de dólares y declaran claramente que será imposible restituir los ahorros.

La respuesta a dicha situación se produce enseguida. El 5 de febrero en Valona (ciudad portuaria de 60 a 80.000 habitantes a 210 km. al sur de Tirana) 30.000 personas ocupan las calles. La manifestación se dirige hacia el puerto pero las fuerzas policiales le salen al encuentro y reprimen violentamente. Pretenden dispersar la manifestación con lanza aguas y a palo limpio. Parecería que las fuerzas del orden logran su objetivo, habiendo provocado dos muertos y una centena de heridos. Pero rápidamente el triunfo de los represores comenzará a tener amargo sabor: la rabia de los proletarios es inmensa, un grupo decidido de combatientes, rodea a varios milicos anti-motines y les quitan el uniforme y los hacen correr por las calles en ropa interior; ¡las fuerzas del orden se repliegan!

A partir de ese día la movilización en Valona será permanente: cada día comienza con concentraciones (alrededor de las 10 de la mañana) que se prolongan en una manifestación. Alrededor de las 5 de la tarde una nueva reunión decide a propósito de las acciones que hay que organizar para el día siguiente. Los jefes de todos los partidos de la oposición, presentes en esas manifestaciones, llaman a la calma. Estos llamados pierden su efectividad luego de una semana de manifestaciones, sin embargo la consigna de las manifestaciones sigue siendo "¡Abajo Berisha!".

En Tepelen el Forum por la Democracia llama a un mitin al que solo asisten sesenta personas. La movilización sigue creciendo, el movimiento ocupa la calle y no quiere dejarse distraer por discursos sobre la democracia.

Estos ejemplos demuestran que los proletarios asienten cuando la oposición reclama la restitución de los ahorros y grita "Abajo Berisha" y la rechaza cuando llama a la calma y a reflexionar a propósito de la democracia. Pero si en la boca del proletariado "Abajo Berisha" puede significar "Abajo el Estado", en la boca de la oposición "Abajo Berisha" significa "Andate tu que me pongo yo" y el llamado a elecciones anticipadas. La realidad del movimiento es la lucha contradictoria entre esas dos perspectivas completamente antagónicas. Estas oscilaciones, entre un si y un no, muestran las dificultades que el proletariado tiene, la dificultad para situarse afuera y en contra de las diferentes alternativas burguesas. Reacciona positiva o negativamente a los llamados de los partidos burgueses, sin poder definir y adoptar una dirección propia.

Esta ambigüedad es el terreno fértil de todo ese abanico de tácticas contrarrevolucionarias que empujan el movimiento a dejar la calle y a tomar el camino del voto para expresar sus divergencias. Esta es la vía bien trazada por la burguesía mundial para pacificar las luchas y que ya había sido usada en situaciones similares, aunque menos explosivas, como en Bulgaria y en Rumania.

En muchas ciudades las manifestaciones, aunque encuadradas por la oposición, son cada vez más violentas y aumenta la frecuencia con que aquella se ve desbordada. Por su parte la represión sigue ejerciendo ferozmente su oficio y el número de presos sigue creciendo.

En Tirana el partido de Berisha moviliza y mil personas participan en un mitin por la democracia y la no violencia (como siempre quienes más consecuentes son en la organización del terrorismo de Estado más prefieren el discurso de la no violencia que les garantice el monopolio de la fuerza armada). El SHIK, continua imponiendo su terror, sus miembros atacan los bares más conocidos adonde se realizan animadas discusiones sobre los sucesos y apalean a los presentes.

El 9 de febrero marca un recrudecimiento de la violencia policial. En Valona, durante la noche, la policía arresta a aquellos que considera como los instigadores. Inmediatamente grupos de manifestantes se concentran delante de los edificios de la policía y exigen la liberación de los presos. Los policías disparan hiriendo a por lo menos 26 manifestantes.

Al día siguiente, 10 de febrero, también en Valona, 40.000 personas se concentran e incendian la sede del Partido Democrático. Las fuerzas del orden vuelven a utilizar las armas de fuego, hay 81 heridos y uno de ellos muere.

Estos enfrentamientos producen un movimiento de solidaridad en los poblados cercanos a Valona: 5.000 de Fier, varias centenas de Berat, de Tepelene, y de otras localidades, los proletarios se solidarizan con la lucha de sus compañeros de Valona y vienen a reforzar sus filas y asumir con ellos codo a codo la acción directa.

En Tirana, Las fuerzas del orden quieren impedir las concentraciones pero no lo logran. La tensión aumenta, los manifestantes gritan ¡Valona!, ¡Valona!,...

Valona se transforma en el emblema de la revuelta en todo el país.

En Gjirokaster se da la manifestación más masiva de su historia.

El 11 de febrero, en Valona, 30.000 personas asisten al entierro del manifestante asesinado por la policía, ésta se muestra especialmente discreta en esta ocasión.

Hasta ese momento las manifestaciones son agitadas y desembocaban en enfrentamientos contra los cuerpos de policía e incendios de los edificios del Estado, principalmente los del Partido Democrático y las Intendencias. En todas se producen numerosos arrestos y en algunos casos hay muertos. Pero el hecho de hacer retroceder en variadas ocasiones a las fuerzas del orden rompe con el esquema general de las manifestaciones, en las que el Estado se reservaba la iniciativa de los enfrentamientos y constituye un salto de calidad.

Berisha espera aplastar estas primeras manifestaciones con medidas policiales. Pero la decisión de los proletarios quiebra tales planes: en vez de retroceder el movimiento atiza la combatividad y refuerza la determinación de luchar hasta ganar. Un nuevo sentimiento surge, el de la venganza, y no solamente contra la policía, que golpeaba fuerte, torturaba, exterminaba,... sino contra algo mucho más global, contra todo lo que conduce a esta situación extrema, contra todos esos difíciles años de sobrevivencia precaria, día a día, contra todas esas promesas en nombre de las cuales nos obligan a ajustarnos los cinturones, contra la tortura del hambre, contra las intimidaciones, humillaciones cotidianas, contra toda la relación social asalariado/capital, en fin contra el Estado.

Los límites del movimiento siguen presentes, los partidos de oposición siguen participando en esas manifestaciones y persisten las ilusiones en cuanto a que se castigarán a los responsables de las financieras estafadoras.

El 11 de febrero el gobierno proyecta proclamar el estado de sitio en Valona. El Primer Ministro, Meksi, anuncia en la radio: "hay que defender el orden constitucional" y frente a una situación extraordinaria hay que responder con "medidas extraordinarias". Cuando se somete el decreto al Parlamento, este se enfrenta a la oposición de los diputados del propio Partido Democrático que vienen de la región de Valona y se daban cuenta que esa medida solo podía acentuar la tensión. Los asesinatos y los arrestos, a esa altura no hacían más que exacerbar las contradicciones e incitar a la lucha. El gobierno actúa con mayor habilidad tratando de evitar que el odio contra los policías se transforme en un enfrentamiento contra todas las estructuras del Estado, destituye al odiado Comisario de policía de Valona.

Durante la semana del 12 de febrero el movimiento se extiende a casi todas las ciudades del Sur y algunas del Norte. Las manifestaciones son cada vez más masivas y los enfrentamientos más fuertes. En Fier los milicos matan a otro manifestante más.

El 19 de febrero en Tirana se organiza una nueva manifestación, que la policía no logra impedir, por todos lados se grita ¡Valona!, ¡Valona!,...

El 20 de febrero unos cuarenta estudiantes comienzan una huelga del hambre en la universidad de Valona. Llaman a la no-violencia, reclaman la renuncia del gobierno Meksi y la formación de un gobierno de tecnócratas en espera de nuevas elecciones, exigen la dimisión del responsable de la televisión e inician proceso judicial contra los responsables de la brutalidad policial. ¡Qué programa!, para esos estudiantes el ataque brutal del nivel de vida de los proletarios, que perdieron todo en las quiebras de las financieras piramidales, la represión de las luchas,... no son más que la obra de algunos perversos que abusan de sus puestos en el poder. Y su reivindicación de un gobierno de tecnócratas alimenta la creencia de un gobierno neutro, ¡por encima de las clases! Como para todos los reformadores del mundo, de lo que se trata es de un problema de mala gestión que se puede solucionar a través de las elecciones.

Este programa de purificación del Estado se sitúa claramente del lado de la contrarrevolución. Contrarrevolución que se concretiza también en los medios de lucha que propone: frente al recrudecimiento de la represión hay que tender la segunda mejilla. Los estudiantes proponen, mientras que se despliega una fuerza colectiva en la calle que comienza a triunfar frente a los asaltos asesinos de la policía anti-insurgencia, proponen el humanitarismo cristiano, la dilapidación de la fuerza proletaria,... ¿¡y por que no el arrodillarse y rezar!?... para que el Estado se apiade cuando en ese mismo momento recibe el apoyo internacional para pagar a sus milicos y mejorar los equipos de sus diferentes cuerpos de policía.

En efecto, a fines de febrero Berisha envía su Ministro del Interior a Alemania para buscar fondos para fortificar la represión. En dicha ocasión recibe un millón de Marcos para pagar nuevos equipos para sus fuerzas policiales. Otros gobiernos expresan, también, su apoyo al gobierno de Berisha por diferentes medios.

El gobierno de Estados Unidos, que apostaba por el gobierno de Berisha para hacer de dicho apoyo una cabeza de puente en la región, estima ahora que Berisha y su partido han dilapidado dicho apoyo con el asunto del turbio escrutinio de mayo del 96 y luego con el escándalo de las pirámides financieras, donde como ya lo afirmamos la implicación del personal gubernamental en las mismas es total. Ahora el Estado de Estados Unidos, preocupado por la situación intenta restablecer la unidad nacional, presionando al gobierno para que reanude el diálogo con la oposición reagrupada en torno al Partido Socialista.

El 28 de febrero, el gobierno Meksi/Berisha decide desalojar a los huelguistas de hambre que ocupan la universidad; un grupo de policías en civil, miembros del SHIK, se prepara para ocupar los edificios. La reacción no se hace esperar: muchos proletarios se reconocen, a pesar de las reivindicaciones reformistas de los estudiantes, en todos aquellos que son reprimidos por el Estado y por ello toman posición para actuar en contra de la violencia policial. Así, cuando corre el rumor de que la policía secreta se dispone a evacuar por la fuerza a los huelguistas de hambre, una masa enorme, armada con cuchillos y fusiles se concentran delante de la universidad. El número de manifestantes así concentrados aumenta sin cesar. Rápidamente son diez mil los manifestantes que salen de la universidad y se dirigen decididamente a la sede del SHIK que es atacada a pedradas. Se producen enfrentamientos armados contra los miembros del SHIK, que se atrincheran en sus edificios, esperando así protegerse. Pero los manifestantes no se dan por vencidos y asaltan los edificios centrales de esos cuerpos de choque con granadas incendiarias. Cuatro miembros del SHIK mueren quemados vivos. Otros intentan escapar pero reciben lo que merecen: son linchados. En total hay 6 muertos entre los criminales con patente del SHIK. Claro que no es mucho, pero ¡hace bien!, cuando se tiene en cuenta que en esos mismo edificios muchos de nuestros hermanos de clase fueron desaparecidos, torturados, asesinados por esos cuerpos de élite formado por los mejores torturadores burgueses. Desgraciadamente de nuestro lado hay 3 muertos y unos treinta heridos.

Luego los insurgentes se dirigen hacia un cuartel del ejército, derriban las puertas y toman todas las armas que encuentran; los oficiales y soldados no oponen ninguna resistencia. Se instala una ametralladora pesada delante de la universidad. Los enfrentamientos continúan toda la noche del 28 de febrero y se prolongan hasta el 1 de marzo.

Estos combates marcan el fin de un primer período en el que la ola de protestas y otras expresiones proletarias se mantienen prisioneras de muchas ilusiones: se espera que el Estado intervenga reparando los daños sufridos y que un cambio de gobierno lo transforme en un Estado más justo, equitable,... y el comienzo de un sublevamiento a carácter insureccional en el que el proletariado no cree más en el gobierno y toma abiertamente el camino de la acción directa contra el Estado, la lucha comienza a definirse clase contra clase. Con esto no queremos negar la existencia y la fuerza de toda una serie de ideologías, engaños, perspectivas burguesas (lo que, en un período internacional como el actual, es inevitable), incluso en este período crucial, que el enemigo estructura para recuperar y dirigir un movimiento que se le escapa.

2. Del Carácter Insurrecional del Sublevamiento en Albania

El 1º de Marzo la ciudad de Valona se encuentra en manos de los insurrectos. Los funerales de los tres manifestantes asesinados se desarrollan en calma, pero al atardecer nuevos enfrentamientos se producen y hay otros 5 heridos de bala. Otros dos depósitos de armas y municiones son atacados. Los proletarios armados se apropian de vehículos y se dirigen a las ciudades y pueblos vecinos para extender la lucha.

La pólvora se encontraba ya en todas rutas, en todas las ciudades, lo único que faltaba era encenderla. La chispa brota en Valona y se propaga a todo el Sur del país.

En Valona, Saranda y Delvia la situación es declarada "fuera de control". Dini, Ministro de Asuntos Exteriores italiano declara que la revuelta está dirigida por "bandas de delincuentes incitadas por extremistas de izquierda (que tienen como objetivo) atacar Tirana".

En Lushnje, grupos de acción directa interceptan dos furgonetas llenas de milicos anti-motines y los obligan a descender, siendo desarmados por los insurrectos.

Ese mismo día, 1º de marzo, con el objetivo de discutir de las medidas que hay que tomar para aplastar la revuelta de Valona se convoca, en sesión extraordinaria, al Parlamento en Tirana. Por la noche, Berisha anuncia la renuncia del gobierno de Meksi, decisión que no tuvo impacto alguno en el movimiento.

Mientras que el Forum por la Democracia denuncia una nueva "tentativa del presidente Berisha y del PD de engañar, una vez más, al pueblo albanés para mantener así un poder que se apoya en el robo de los votos, en un sistema financiero especulativo, en la violencia y el terror" y llama a la movilización para obtener nuevas "elecciones libres", el proletariado le responde con la crítica real a las perspectivas electorales: ¡el armamento generalizado en su lucha contra el Estado!

El domingo 2 de marzo en respuesta a la renuncia del gobierno, la residencia de función presidencial de Berisha, instalada en las alturas de Valona, es atacada, expropiada y luego incendiada.A proximidad del puerto de Valona, diez mil insurrectos rodean la guarnición de la base estratégica de Pacha Liman. Los soldados abandonan sus posiciones, el comandante de la guarnición queda solo y abre las puertas a los insurrectos pasándose a su lado. Luego se convertirá en el organizador de la defensa de la ciudad de Valona frente a la posible intervención de las tropas a sueldo de Berisha.

Cuando los insurrectos toman por asalto un cuartel se dirigen hacia las barracas no para atacar a los soldados sino para obtener armas. Los conscriptos no se oponen nunca a los expropiadores organizados, sino que por el contrario reciben, como también lo hacen buena parte de los oficiales, a los insurrectos con simpatía y fraternizan: los proletarios bajo uniforme se reconocen en la lucha de sus hermanos de clase insurrectos y se unen al movimiento con armas y bagajes. El gobierno confiesa rápidamente que no puede contar más con su ejército.

En Saranda, ciudad que se encuentra a 300 km al Sur de Tirana, alrededor de tres mil manifestantes armados de palos y fierros ocupan las calles sin encontrar resistencia alguna. La policía, impresionada por la determinación de los insurrectos, desaparece discretamente de los lugares atacados. Los proletarios expropian e incendian la comisaría (vacía) y los vehículos policiales abandonados. Lo mismo se repite en los locales de la SHIK, cuatrocientos fusiles de asalto Klachnikov caen en manos de los insurrectos. La insurrección sigue su curso: se atacan los locales del tribunal, del fisco, las prisiones y se liberan una centena de prisioneros. Luego se dan un nuevo objetivo: se ataca la sucursal del banco, ese antro del capital en el que todo sus ahorros se habían esfumado, dejando claramente de lado la ilusión de un Estado neutro, que restituiría el dinero desposeído. El centro de la ciudad se encuentra en manos de los insurgentes, la policía se halla totalmente paralizada frente a la decisión de los insurrectos.

En Himaren (ciudad costera entre Valona y Saranda) los amotinados incendian la intendencia y la comisaría.

En Delvine (entre Saranda y Gjirokaster) los amotinados incendian la prefectura de la policía, los edificios del poder judicial y expropian una sucursal del banco de ahorro.

En Levan (pueblo situado entre Valona y Fier) un grupo de manifestantes entra a un cuartel y expropia el depósito de armas, sin encontrar resistencia alguna.

En Gjirokaster ya en la huelga general e ilimitada desde hace días, los insurrectos invaden la comisaría, expropian armas, liberan a quince detenidos y luego incendian el edificio. Los policías no oponen resistencia alguna. Al día siguiente se incendia un complejo comercial que era propiedad de la sociedad financiera Gjallica.

Los insurrectos copan las caminos y erigen barreras en las rutas que van de Valona a Saranda y en Tepelen.

En Tirana, una nueva manifestación reúne a 6.000 personas que se enfrentan violentamente con las fuerzas del orden. Camarógrafos de Italia y Alemania son molidos a golpes; lo que muestra un alto nivel de consciencia sobre lo que es la televisión: una estructura policial al servicio del Estado, que a través de la selección de imágenes nos imponen lo que hay que pensar. Policía de la imagen que además procura a los otros servicios represivos del Estado las fotos de los manifestantes más combativos durante los enfrentamientos. Otros grupos de manifestantes toman por asalto vehículos policiales a los que vuelcan e incendian. Viendo que, al fin, llevan las de perder, las fuerzas policiales se retiran.

La burguesía, bajo el choque de los sucesos, impone sus medidas excepcionales: se decreta el Estado de Urgencia en todo el territorio albanés por un tiempo indeterminado y "hasta el restablecimiento del orden constitucional y público". Ello significa el toque de queda a partir de las 8 de la noche, controles policiales con derecho a tirar sin aviso, la prohibición de toda reunión de más de cuatro personas y el derecho de abrir fuego para dispersar a las masas. ¡Legitimización que los milicos anti-motines no había esperado para tirar a matar!

Lo diputados habían adoptado la ley que permitía decretar el estado de urgencia en caso de "tentativa de derrocamiento del orden constitucional, de ataque contra los depósito de armas, instalaciones estratégicas y edificios públicos que atentan a la vida económica y a las libertades individuales" unos pocos días antes. Otra vez más la burguesía nos muestra como se prepara para asegurar su orden social. Y otra vez más vemos que cuando la lucha del proletariado es potente y decidida ninguno de aquellos preparativos logra pararlo.

El lunes 3 de marzo, a pesar de la extensión de la lucha, de que todo el Sur del país ha tomado las armas contra el Estado, el Parlamento prolonga por cinco años el mandato presidencial de Berisha. Este decide restablecer el orden por la fuerza y muy lejos de las cámaras.

Toda la prensa es censurada: a excepción de los canales oficiales todo se censura y clausura: la televisión, la radio, los diarios. Las instalaciones del diario Koha Jone, periódico más importante de la oposición, son incendiadas por miembros de la policía secreta. Solo un cotidiano pro-gubernamental, Rijlind Demokratika totalmente consagrado a la reelección de Berisha, sigue apareciendo.

Berisha ordena rodear militarmente la zona que va de Valona a Saranda. La orden es difícil de cumplir pues el ejército albanés en ese momento no resulta fiable. Los proletarios conscriptos no se encuentran dispuestos a tirar en contra de los proletarios que luchan contra el Estado, y en el Sur el movimiento de deserción y fraternización sigue generalizándose.

Para el gobierno primero hay que "liquidar la revuelta comunista", solo luego se podrá dialogar, como declara Tritan Shehu, Ministro de Exteriores y jefe del Partido Democrático. Necesitan fortificar la disciplina en el Ejército, para lo que Berisha destituye al jefe del Estado Mayor, al que se le acusa de falta de energía en la represión inicial de las sublevaciones sureñas y de falta de celo en la custodia de los cuarteles, las instalaciones militares y los depósitos de armas dejando que los insurrectos las invadan y se sirvan de las armas. Se le reemplaza por un consejero militar miembro del SHIK. Asimismo, el gobierno recuerda a los militares que se exponen a sanciones penales si no obedecen a las ordenes.

La participación directa del ejército contra los insurrectos podía extender el movimiento de deserción y fraternización al Norte del país, por ello los blindados enviados al Sur son finalmente conducidos, no por soldados normales, sino por miembros del SHIK. Detrás de los soldados, encargados de apuntar la artillería hacia los bastiones del movimiento insurreccional, se encuentran las unidades de vigilancia, la policía militar y los servicios secretos,... ¡todo planificado para impedir que los soldados abandonen sus puestos y apunten sus armas contra sus oficiales!

Berisha ordena a los insurrectos la entrega de las armas y recuerda a los que no quieren entregarlas que se les disparará sin otra advertencia.

El ejército retoma el control de la situación hasta Fier, una centena de kilómetros al sur de Tirana. Berisha decide aislar el Sur del país: se corta toda comunicación telefónica.

En Tirana, luego de proclamado el estado de urgencia, se forman colas delante las panaderías. Los precios aumentan de 30 a 40 %.

En Valona, se evacua, en helicópteros del Ejército Italiano, a los últimos "residentes extranjeros" y periodistas, los cuerpos de policía anti-insurgencia y el ejército se repliegan, solo los hombres de la policía secreta, vestidos en civil, permanecen en plaza. Se ejecutan a cuatro personas cuando se disponen a entregar las armas que el gobierno exigía.

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La polarización entre los dos campos se fortifica, pero sería absurdo afirmar que Valona representa el campo proletario y Tirana el burgués u oponer una ciudad a la otra. Claro está que Tirana fue la sede central de todas las fuerzas del Estado y que el control de todo potencial de lucha es enorme; pero tanto en Tirana como en Valona, revolución y contrarrevolución se enfrentan. A pesar de que en Valona, los periodistas y los representantes del gobierno, los cuerpos de policía y el ejército son evacuados, se queda toda la contrarrevolución organizada alrededor de la oposición burguesa al gobierno de Berisha que se cristalizará, principalmente, en el Comité de Salvación Pública.

El martes 4 de marzo, Berisha rechaza, a pesar de las presiones internacionales, otra vez más las propuestas de formar un gobierno de coalición con la oposición, acusando al Partido Socialista de fomentar la "rebelión armada".

El gobierno de Estados Unidos hace declaraciones en las que muestra su inquietud a propósito del giro extremadamente peligroso que toma el enfrentamiento pero oscila en cuanto al ¿qué hacer?: comprende que si se dejan pasar las estafas financieras frente a un proletariado que se encuentra en plena efervescencia se corren muchos riesgos, pero comprende también el peligro de una intervención de las fuerzas de la OTAN en Albania que podría producir una extensión de los enfrentamientos a lo que la burguesía mundial califica como "el polvorín de los Balcanes" y que tanto teme que explote.

¡A la declaración de guerra de Berisha, los proletarios le oponen el armamento generalizado!

En Valona, se saquean las armerías de varios cuarteles, los insurrectos se preparan para enfrentar al ejército: tiradores toman posición en los techos de las casas, se construyen barricadas en la entrada de la ciudad, combatientes se posicionan en las colinas de la vecindad para informar, vigilar los alrededores, se mina un puente,... En un momento algunos blindados aparecen a algunas centenas de metros de este puente, pero minutos más tarde se retiran sin lanzar un tiro.

En Styari (10 km. de Saranda) el ejército enfrenta una vigorosa resistencia, la ofensiva militar es derrotada al cabo de cuarenta minutos el ejército es obligado a retirarse.

En Saranda, lejos de pensarse en entregar las armas la cuestión que se plantea es el cómo conseguir más armas para protegerse. Los insurrectos se dirigen hacia los edificios de la policía y de la marina militar para tomar las armas; decisión que es asumida por todos: participan en la expropiación niños, mujeres, hombres, viejos. Las comisarías ya se habían abandonado, y en la marina solo permanecían algunos oficiales que los soldados, ganados al movimiento, despachan a sus casas. Los insurrectos toman el control de la batería de artillería, de los cañones, de la artillería pesada, lo que permite el control de la región en un radio de 30 km. y de ¡6 buques de guerra!. Se sacan armas y municiones de la base naval. Entre diez y quince mil insurrectos armados se reúnen en el centro de la ciudad para organizar sus barricadas, su vigilancia y una defensa en caso de ataque. Grupos de jóvenes insurrectos armados de klachnikovs y ametralladoras detienen a periodistas turcos, griegos y franceses y les exigen destruir sus grabaciones.

El ejército responde intentando recuperar el puerto, la réplica es firme: la base naval de Sarandon se mantiene en manos de los insurrectos pese al envío de refuerzos blindados. Para prevenir todo nuevo envío de blindados se cortan las rutas que comunican con el Norte.

En un cordón de carretera se intercepta a un automóvil, en el que se había reconocido a un odiado miembro de la policía a quien se le quema vivo. Otros dos logran escapar; al cuarto se le retiene como rehén.

En la ruta que conduce a Saranda, cincuenta soldados del ejército regular pasan del lado de los insurrectos con sus tres blindados.

En Delvine, desde un avión MIG-15 se bombardea, resultando asesinados una decena de "civiles". Dos de los pilotos se escapan en sus aviones y piden el asilo político en Italia declarando que se escapan porque no quieren disparar contra la población. La descomposición del ejército por la lucha, era tan enorme que los propios oficiales se niegan a tirar contra los "civiles". Berisha había optado por la represión pensando que podía contar con una fuerza real, pero muy pronto tuvo que darse cuenta de su error: todos sus esfuerzos fueron vanos, el ejército no estaba preparado para hacer frente contra los insurrectos.

Frente al triunfo militar de la insurrección, la burguesía reorganiza, fortifica su respuesta política. Así en Saranda se constituye un Consejo Comunal Autónomo dirigido por los responsables de los partidos de oposición burguesa y un Consejo de Defensa dirigido por un coronel jubilado. Estos Consejos formulan condiciones para la entrega de las armas: elecciones anticipadas, renuncia del presidente Berisha y formación de un gobierno de tecnócratas para asegurar la transición. Una de las primera medidas que toman estos Consejos es ¡la organización de equipos de autodefensa contra los expropiadores y de protección de los bienes! Esos políticos maniobreros no tuvieron ningún reparo en entrar en contacto con Berisha al que le insisten para que el ejército no rodease ni interviniese en Saranda, porque si lo hacía el control de la ciudad no podría ser asegurado. Todas las fracciones burguesas se preocupan en como se liquidará/controlará el movimiento; la fracción más capaz en este sentido, mejorará su relación de fuerza frente a las otras fracciones. Asimismo, en nombre de la democracia, el jefe del Consejo de Defensa de la ciudad ordena a los insurrectos de ¡quitarse las máscaras! (necesidad policial de identificar a las cabezas del movimiento) y cada día comienza con la difusión del himno nacional albanés.

El programa burgués es claro: se entregarán las armas a cambio de un nuevo gobierno, respeto de la propiedad privada, de la bandera nacional,... A través de esos Consejos los partidos de oposición burguesa intentan tomar el control del movimiento, y darle una dirección. Es la contrarrevolución que se reorganiza al interior del movimiento y de una manera mucho más perniciosa que la que apunta sus cañones contra las ciudades insurrectas.

Si para el proletariado cada vez es más claro que el ejército es un enemigo que hay que destruir, que aplastar (desarmándolo, fraternizando con los soldados, desmoralizándolo, empujando a su descomposición...), con respecto a la oposición burguesa, que se encuentra formalmente al lado de los proletarios en lucha, con las armas en la mano, contra un "enemigo común", como aliados, la claridad es mucho menor. No se tiene claro que es la otra cara del mismo enemigo al que se enfrentan, no se tiene claro que a estos también hay que destruirlos. La oposición burguesa, que también toma las armas contra el gobierno pero para dirigirlas principalmente contra el proletariado, utiliza las consignas del orden, de la lucha contra el caos, de la desorganización económica para presentarse así como la única alternativa válida, es decir la única que podrá dar de comer a los proletarios.

Pero a pesar de todos esos sabotajes, el miércoles 5 de marzo marca un nuevo avance de la insurrección que se extiende a Memaliaj y Tapelena adonde los proletarios ocupan las calles e incendian la comisaría y los vehículos represivos y expropian los centros comerciales. Con los vehículos calcinados construyen barricadas y se apoderan de armas pesadas de la brigada de artillería del ejército. Morteros, cañones, baterías anti-aéreas y misiles, pasan a manos de los insurrectos que se instalan en los lugares altos de la ciudad.

En Gramsh (a 15 km. de Girokaster) los insurrectos logran bloquear el avance de los blindados dinamitando un puente que los insurrectos arrancan en la lucha a los milicos.

En el Norte, en donde la generalización de la insurrección es mucho más débil, el gobierno distribuye armas a los miembros del Partido Democrático para enfrentar a los insurrectos. A la entrada y salida de cada ciudad se construyen sólidas barreras para controlar todo movimiento.

Durante el jueves 6 de marzo y los días siguientes, la insurrección gana otras ciudades y pueblos.

Para luchar contra la pasividad del ejército Berisha anuncia la detención de cuatro oficiales acusados de no haber defendido sus cuarteles contra las expropiaciones y también reclama la extradición de los dos pilotos que se fugaron a Italia en sus aviones y se los acusa de deserción. Pero estas medidas tampoco logran imponer la disciplina en los aparatos represivos: las órdenes no son obedecidas, el derrotismo revolucionario sigue propagándose.

Finalmente a Berisha no le queda otra alternativa que la de suspender por 48 horas las acciones militares en el Sur del país y ofrecer una amnistía a los que entregasen sus armas durante ese cese del fuego... siempre y cuando ¡no hayan cometido ningún delito!, lo que indudablemente era una forma de reservarse el derecho de condenar a todos los que ¡habían tomado las armas!...

Por otra parte, S. Berisha, que se había negado a toda colaboración con la oposición, es obligado, por la presión de delegaciones europeas (así como de una misión diplomática griega), las advertencias del gobierno de Estados Unidos... y bajo la presión de los acontecimientos, a aceptar un primer encuentro con los partidos de oposición. ¡Se trata de un verdadero llamado de la burguesía mundial a restablecer la unidad nacional contra el proletariado! ¡Frente al peligro proletario, los partidos burgueses opuestos, el Partido Democrático y los partidos de oposición sienten la necesidad de aliar sus fuerzas y de llamar conjuntamente al restablecimiento de la calma!

Pero por toda respuesta, los insurrectos continúan fortificando sus posiciones. El plazo de 48 horas para entregar las armas, los llamados a la calma y las promesas de amnistía, son rechazadas en la práctica..

Valona, Saranda, Delvine, Gjirokaster y Tepelene, se mantuvieron en manos de los insurrectos y en previsión de nuevos ataques se refuerzan los dispositivos de defensa, se erigen cordones y puntos de control para impedir o atrasar el ataque de las fuerzas armadas. En Saranda, los blindados expropiados a las fuerzas armadas, son desplegados en las entradas de la ciudad.

El movimiento se extiende a Himaren y Samilia,...

Es importante subrayar aquí que fue la determinación del proletariado a luchar, cueste lo que cueste, que logró derrotar a las fuerzas armadas. La combatividad proletaria fue lo que minó la moral y sembró el derrotismo en las filas de los cuerpos represivos. En las filas proletarias se está de fiesta, se vive la euforia del triunfo, su determinación ha tenido éxito, se ha obtenido una verdadera victoria.

Los proletarios habían perdido todo cuando habían confiado en las promesas de cambio y ahora no iban a dejarse intimidar por amenazas (en vez de promesas) y entregar las armas sobre todo cuando comprendían que esto solo podía abrir el terreno a la represión de la SHIK que sin dudas sería terrible.

El proletariado está en posición de fuerza, armado hasta los dientes, determinado a defender sus intereses, pero a partir de entonces la cuestión crucial de hacia adonde dirigir ese movimiento.

¿Qué hacer de esa fuerza? ¿cómo extender la lucha y que objetivos plantearse? ¿contra quién hay que dirigir esas armas? ¿solamente contra las fuerzas gubernamentales? ¿qué hacer con el poder que se detiene? Controla ciudades enteras, las rutas que llevan a las mismas,... mientras que la penuria se instala y se plantea la necesidad del aprovisionamiento ¿bajo qué criterios? ¿Los del Consejo Comunal Autónomo de Saranda que declara querer asegurar la defensa de la propiedad privada?, o más en general ¿qué dirección hay que darle a todo esto?

Y parecería que a todas estas interrogantes el proletariado no haya sido capaz de dar una respuesta propia y como sucede invariantemente en estas ocasiones será la oposición burguesa que dará su dirección. La burguesía no espera que el proletariado se decida, sino que la contrarrevolución aprovecha ese momento de indecisión para imponer su propia dirección.

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Revolución

"Es larga la lista de palabras que se están utilizando para definir lo que ocurre ("los sucesos") en Albania: y se rehuye la palabra revolución. Habíamos asegurado que en Europa nunca más habría revoluciones: he aquí una. Los "insurrectos", los "sublevados", que producen el "caos" o la anarquía... son "rebeldes", "amotinados". Y saquean.
Ni una radio, ni una televisión, ni un periódico, han dicho "revolución". No conviene. Y es un acontecimiento ante el cual el editorialista europeo está perplejo; sobre todo el español, drogado por el asunto vasco..., como lo está el Gobierno, los políticos, los pensadores que dejan frecuentemente de pensar...

Revolución, define ahora, o lo va a hacer nuestro Miguel Artola (un curso del Colegio Libre de Eméritos) 'es una acción violenta que da lugar a un cambio de régimen y a una nueva sociedad. La violencia es inevitable y no resulta fácil prever o aplicar la suficiente y evitar la innecesaria para conquistar el poder'. Albania. Y algunos sitios más triunfará o no, devorará a sus hijos, se consolidará. Empezó porque se fundó un banco democrático para robar los ahorros del pueblo. Otra comenzó porque unos marineros del mar Negro se negaron a comer una carne agusanada. Pero siempre son por otra cosa. Los albaneses han estado muchos años sufriendo la opresión de un régimen comunista especial; llegó la democracia de Occidente, y les robó los ahorros. ¡Qué razón tienen para el caos contra esos órdenes!"

Eduardo Haro Tecglen - Visto/oído El País sábado 15 de marzo de 1997

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El terreno fértil para aislar la revolución en una región e imponerle límites a la acción revolucionaria del proletariado estriba siempre en la creencia, reproducida durante generaciones y generaciones de que solo el orden burgués es capaz de dar la solución: "No se puede vivir sin dinero", "la policía es necesaria",... "de lo contrario solo tendremos el caos". Internacionalmente no solo no hay otras importantes luchas del proletariado que se sitúen en ese mismo nivel, sino que el aislamiento del proletariado en Albania es asegurado por el ocultamiento sistemático de lo que realmente está sucediendo. La burguesía mundial asegura que en el mundo no se hable de lucha proletaria, ni de revolución en Albania sino de caos, de desorden, de anarquía...

La contrarrevolución nacional e internacional despliega entonces toda esa batería infecta que se llaman Comité de Defensa, de Salud Pública, Ayuda Humanitaria,... Si la revolución no es capaz de dar de comer lo hará la contrarrevolución. Por todas partes se trata de sustituir la verdadera alternativa revolución proletaria o reorganización capitalista por la de Salvación Nacional o caos generalizado. Se martilla así para que todo el mundo se someta a la "salud pública" a la "salvación nacional", etc.

Así en Valona se organiza un Comité de Salud Pública dirigido por todos los partidos de oposición y presidido por el jefe local del Forum por la Democracia, y un Comité de Defensa formado por oficiales destituidos durante las purgas de Berisha. Los representantes de ese Comité de Salud Pública ostentan, durante su primera conferencia de prensa, una enorme bandera albanesa. Como en Saranda, plantean sus condiciones: las armas se entregarán si se organizan elecciones anticipadas y si se forma un gobierno de tecnócratas para asegurar la transición y si las fuerzas militares se retiran de las colinas que rodean la ciudad. Todo el programa de la oposición burguesa es afirmado por este Comité como lo mostrará también todas las medidas que adoptará a continuación. Así tres días después el Comité de Salud Pública hace un llamado "a todos los policías honestos" pídiéndolas que se presenten para colaborar con ellos en "el restablecimiento de la calma y la paz". Luego en una declaración firmada con el embajador de Italia en Tirana, el Comité de Salud Pública, se compromete "a favorecer la entrega inmediata de armas en posesión de sus habitantes" y "a asegurar el orden público y el restablecimiento progresivo de la normalidad administrativa" de la ciudad.

Como en Saranda esos Comités/Consejos tiene por objetivo el desarmar al proletariado y asegurar el orden burgués, la paz... del capital, el monopolio estatal de las armas, el respeto a la propiedad privada de los ricachos, en fin la comercialización de la "carne en pie", es decir de la fuerza de trabajo de los proletarios... en paz.

Paz que para ellos significa desarmar al proletariado y asegurar el monopolio estatal de las armas; paz, que implica que en la guerra permanente que la burguesía libra contra el proletariado para privarlo de sus medios de vida, éste sea mantenido sin ningún medio para armar su rabia; paz que significa guerra contra un enemigo sin defensa. Un proletariado desarmado, amordazado, atado de pies y manos, ¡ese es el programa de paz de la burguesía!.

Incluso la reivindicación del reembolso integral de sus economías, expoliadas por las operaciones de las financieras piramidales, se pone en segundo plano. Esa reivindicación que en los momentos más fuertes del movimiento había sufrido una transformación revolucionaria pasando de un pedido de intervención del Gobierno a la crítica práctica de la economía burguesa: el proletariado armado e imponiendo sus necesidades atacando los bancos y reapropiándose del dinero guardado en las cajas fuertes.

La contrarrevolución había estado obligada a partir de la misma reivindicación de la recuperación integral de las sumas depositadas en las financieras, pero, en base a su esquema invariante, la va abandonando en beneficio de las reivindicaciones llamadas políticas. Toda reivindicación calificada como "económica", (salarios, precio de los alimentos,... y en este caso la recuperación del dinero depositado en las financieras) son abandonadas para pasar a lo que se califica como un nivel superior: las reivindicaciones llamadas "políticas" que se resumen todas a la caída del gobierno en nombre de la falta de la democracia. Como decía Walesa en Polonia cuando estaba a la cabeza del comité de huelga de Gdansk (1990) "Más vale tener derechos que un plato lleno". Y la lucha que se había desencadenado contra el aumento del precio de la carne, es decir contra el aumento de la tasa de explotación se va desviando en una lucha por reformas democráticas y finalmente por un nuevo gobierno. (8) De la misma manera en Albania se abandona la reivindicación del reembolso integral de los ahorros depositados en las financieras, cuya perdida significó para los ahorristas, en su mayoría proletarios, un ataque brutal a sus condiciones de vida, por la reivindicación de elecciones anticipadas y la renuncia de Berisha.

La contrarrevolución organiza, en base a ese pasaje de las reivindicaciones "económicas" a las reivindicaciones "políticas", el abandono del terreno de clase en beneficio del de la reforma burguesa.

Más tarde, una vez operado el cambio de gobierno y frente al hecho de que no se le devolverá el dinero a los proletarios, toda la responsabilidad caerá sobre el ex-gobierno. Así se dirá que condujo tan mal los negocios que ahora es muy dificil el restablecimiento del orden económico, que se necesita tiempo y sobre todo que se necesita un esfuerzo enorme en el cual todos tienen que participar para reconstruir la economía. Lo que significará para los proletarios más austeridad, más ajuste de cinturones,... en nombre de un futuro mejor. Mientras que el proletariado se deje adormecer por promesas de esta índole seguiremos en la misma.

El viernes 7 de marzo, los insurrectos del Sur siguen negándose a entregar las armas y las expropiaciones de arsenales continúan.

La Unión Europea pide al gobierno que aplace, lo más posible, la intervención del ejército y que convoque a elecciones anticipadas. El gobierno rechaza el llamado a elecciones.

En Tepelen, se forma un Comité de Salud Pública que tiene los mismos objetivos y planteamientos que los anteriormente formados.

El sábado 8 de marzo en Gjirokaster la insurrección gana terreno: el gobierno decide enviar, pese a la tregua de 48 horas, un comando de 65 agentes de los servicios especiales de Tirana a bordo de seis helicópteros. Cuando éste trata de aterrizar en el aeropuerto de la ciudad un grupo de combatientes trata de impedirles tomar posiciones, mientras que las mujeres y niños se dirigen a los cuarteles para tomar las armas. Así se expropia una impresionante reserva de armas y municiones, con la aprobación de alrededor dos mil soldados que muy contentos de poder desertar se unen a las filas de los insurrectos. Estos se apoderan de gran cantidad de fusiles, revólveres, lanza granadas, bazucas, ametralladoras, granadas, municiones, minas y siete tanques Se asalta la oficina de la Aduana.

En el aeropuerto, del lado de las fuerzas gubernamentales es un verdadero "¡sálvese quien pueda!". Tres helicópteros son tomados por los insurrectos; los otros logran despegar sin las tropas especiales que huyen hacia las montañas para dirigirse el Norte. Los insurrectos los persiguen a bordo de tres blindados... La fuga de aquellos durará muchos días durante los cuales tendrán que atravesar las montañas para llegar al Norte, sin verse parados en las barreras y vallas establecidas en las rutas, pueblos y ciudades en los que los insurrectos controlan la situación. Será un pastor que les informará de la debacle del ejército y las otras estructuras represivas.

Los insurrectos instalan barreras y puestos de control en cada encrucijada de Gjirokaster, cortan todas las vías de acceso a la ciudad, toman la radio local, expropian los edificios de la Aduana y luego los incendian,... Cuando se toma el puesto de frontera con Grecia, los agentes de aduana, funcionarios y policías son ganados por el movimiento lo que permite a los insurrectos el ir a abastecerse a Grecia.

Con Valona, Tepelene, Himarren, Memaliaj, Delvina, Saranda y ahora Gjirokaster en manos de los insurrectos el movimiento controla todas las ciudades importantes del Sur. El triunfo de la insurrección en Gjirokaster significaba la pérdida, para el gobierno, de un lugar estratégico-militar clave, el más importante del Sur. Los periodistas ven la situación de esta manera: "¡la anarquía es total, no hay policías ni Estado!"

Pocas horas después, en Gjirokaster, a medio día, se forma un Comité de Salud Pública y un Comité de Defensa de la ciudad presidido por el general del Ejército Gozhita, destituido por Berisha 18 meses antes, que llama a entregar las armas robadas, ordena que "los comercios abran sus puertas y declara que aquellos que comentan saqueos serán castigados". Al mismo tiempo pide el regreso de los soldados que huyeron hacia las colinas para... restablecer el orden. La falta de autonomía proletaria es trágica, hasta los oscuros personajes que dirigen los comités lo están diciendo a gritos, las bases de este comité son lógicamente las mismas que las de los organizados en Saranda y Valona.

El domingo 9 de marzo la ciudad de Permet cae en manos de la insurrección. Las fuerzas gubernamentales atacan, los insurrectos responden al fuego; el enfrentamiento produce cinco muertos y varios heridos del lado de los movimiento insurreccional. Una brigada entera de soldados pasa al lado de la insurrección. Una vez derrotado el ataque se asaltan, expropian y destruyen la comisaría, el tribunal, el ayuntamiento, dos bancos y varios comercios y se erigen barricadas en las entradas de la ciudad, principalmente en aquellas que se encuentran en dirección de Korca, lugar hacia donde las fuerzas gubernamentales se habían replegado. Unas 16 localidades y pueblos de las proximidades de Permet, son también tomados por los insurrectos.

En Permet, también, se organiza un Comité de Salud Pública en el que se encuentran representados todos los partidos de oposición y el Partido Democrático. Este comité prefigura, así, el acuerdo que se tomará pocos días después.

El avance de la insurrección y sobre todo la caída de Gjirokaster (base militar indispensable para toda intervención militar gubernamental), terminan de convencer a Berisha, quien termina por acceder a todas las demandas de la oposición. Se firma un acuerdo con el Partido Socialista que preve la instauración de un gobierno de conciliación nacional, la planificación de nuevas elecciones legislativas y la amnistía para todos los participantes, civiles y militares, en el movimiento insurreccional. Los dos partidos llaman nuevamente a entregar las armas y fijan un plazo esta vez de una semana.

Todos los Comités de Salud Pública y de Defensa, en los que se encuentran los representantes locales del Partido Democrático y en donde el Partido Socialista juega un papel clave, aplauden ese acuerdo. El Partido Socialista jura que en tres días disolverá todos los comités surgidos del movimiento...

El proletariado en Valona y Saranda muestra sus primeros desacuerdos con la políticos del Consejo/Comité de Salud Pública.

En Saranda, cuando el presidente del Consejo aprueba los acuerdos y declara: "Cuando el presidente designe el gobierno y la fecha de las elecciones sean fijadas, habrá que deponer las armas", por primera vez nadie lo aplaude y su auditorio se dispersa en silencio. Los días siguientes las concentraciones cotidianas en la plaza pública vuelven a asumir un papel de órgano de decisión.

En Valona, la manifestación cotidiana desfila sin bandera, ni consignas, ni jefe de oposición y se termina expropiando e incendiando comercios. Varias personas que se sospecha pertenecen a la policía secreta son detenidas. A uno de ellos se le descubre, una lista de personas que había que eliminar a cambio de una cierta suma de dinero.

En ese mismo día, el proletariado en el Norte comienza a tomar las armas: en Shkoder expropia el depósito de armas más grande del norte de Albania. En Peshkopia, Lezha-Kuksi y Laci ante la generalización de las expropiaciones, el ejército se repliega desordenadamente.

El lunes 10 de marzo se constata que el Partido Socialista no había logrado lo prometido de que en tres días podría controlar la situación. El avance insurreccional muestra prácticamente lo contrario, lo que implica una derrota para ese partido. El movimiento sigue extendiéndose a Skrapari, Malakastra, Keleyra, Berat, Polican, Gramsh.

En Berat, los insurrectos desvalijan 3 empresas financieras, expropian varios comercios, así como los almacenes de víveres del Estado y las armerías de tres cuarteles. La guarnición y las fuerzas policiales abandonan la ciudad sin disparar un solo tiro y los insurrectos se reparten las armas de las comisarías y de los cuarteles.

En esta ciudad también se forma un Comite de Salud Pública con la intención de organizar la deposición de las armas y exigir la renuncia de Berishia!

Por supuesto que en todos los casos donde la burguesía logra imponer esa reivindicación se están utilizando las debilidades del movimiento proletario, se está preparando el desarme del proletariado a cambio de la renuncia de Berisha y la fijación de una fecha electoral.

En Gramsh, ciudad que se encuentra a 60 kilómetros al Sur de Tirana y que tiene una importante fábrica de armas, se toman 3 cuarteles y se incendia la comisaría.

Los insurrectos se dirigen hacia Fier, en la zona Norte del Sur de Albania, toman el control de varias rutas que se encuentran en sus alrededores, y hacen retroceder a las fuerzas del orden.

En Skrapari, se expropian las armerías del ejército, se ataca el aeropuerto militar de Kucova y se toma el control de Polican (entre Skrapari y Berat) en donde se encuentra instalada una fábrica de armas y de municiones.

El martes 11 de marzo, los Comités de Salud Pública de 8 ciudades del Sur se reúnen en Gjirokaster y crean un Frente Nacional de Salud del Pueblo que exige la renuncia de Berisha, la reorganización de la policía secreta, el reembolso de los ahorros expoliados y la organización de elecciones parlamentarias democráticas. Asimismo el presidente del Comité de Salud Pública de Saranda confirma: "No se entregarán las armas mientras que la instauración de la democracia no sea garantizada". Esta reunión de la contrarrevolución es un salto de calidad en los acuerdos para canalizar el movimiento hacia la purificación/reorganización de la democracia, alternativa que progresivamente centralizará al conjunto de la burguesía contra el proletariado.

El gobierno designa a un nuevo Primer Ministro, Bashkim Fino, para formar un gobierno de "reconciliación nacional". Sus primeros actos son los de reclutar y fortificar la policía e impedir el sublevamiento en el puerto de Durres, en donde se asesina a tres proletarios.

Ese día 13 ciudades se encuentran en manos de los insurrectos: Polican, Kelsyra, Permte, Kucova, Shrapar, Berat, Gjirokaster, Saranda, Delvina, Himaren, Tapelena, Memaliaj, Valona.

Kruma, Burrel y Laci, pequeñas ciudades del Norte, serán también tomadas por los insurrectos.

El miércoles 12 de marzo, marca otro fracaso para la burguesía: contrariamente a lo esperado, el gobierno de "reconciliación nacional" no logra el impacto buscado, la tensión sigue siendo extrema y las medidas que toma para reorganizar las fuerzas policiales producen el efecto contrario. Las posiciones de los insurrectos continúan afirmándose y la insurrección sigue extendiéndose hacia el Norte.

En Elbasan, última etapa en dirección hacia Tirana (cuando se viene del Sur), los enfrentamientos se agudizan. Mientras que el ejército y la policía secreta se repliegan a 50 km. al Sureste y a 70 km. al Suroeste de la capital, los insurrectos fortifican sus posiciones, se apoderan de las armas dejadas por el ejército y expropian la fábrica de armas, de municiones y de explosivos de Mjeks (al sur de Elbasan).

El ejército desaparece de Elbasan, Fier, Cerrik (luego de un enfrentamiento de los insurrectos con la policía secreta) y Gramsh, en donde se incendia la comisaría y se expropian tres cuarteles.

Shkoder, la ciudad más importante del Noreste, es ganada por el sublevamiento. Los soldados abandonan los cuarteles asediados. Los insurrectos alzan barricadas, atacan las prisiones, derriban las puertas y liberan a los detenidos, dinamitan una sucursal del banco, saquean el edificio del Poder Judicial, expropian sistemáticamente los comercios y supermercados, atacan e incendian el Municipio, que luego será utilizado como vivienda por varias familias que lo necesitaban...

La importante base aérea de Gjader, cerca de Lehze, a 80 km. al Norte de Tirana, también cae en manos de los insurrectos.

Se plantea entonces muy seriamente para la burguesía internacional la necesidad de evitar la extensión del conflicto por encima de las fronteras. La extensión del movimiento al Norte del país, que linda con el Kosovo, lugar en donde la mayoría de proletarios son de origen albanés (9) se transforma en un peligro demasiado real para la burguesía que tratando de impedir el contagio cerrará las fronteras (entre Albania y ex-Yugoslavia).

Los gobiernos de Estados Unidos, Francia e Italia llaman a sus residentes para que se retiren del territorio albanés. Moscú y Belgrado evacuan a los miembros de su personal diplomático junto con sus familias.

Unidades militares, que cuentan con un regimiento de vehículos de combate, toman posición a lo largo del río Shkumbi. En Sauk, en un cuartel situado en las afueras de Tirana, un oficial instructor responsable del desplazamiento de los blindados hacia la montaña, afirma que el ejército no intervendrá en caso de insurrección "No podemos tirar contra nuestro pueblo". Este sentimiento es compartido por la casi totalidad de la institución. Soldados y oficiales expresan en diferentes ocasiones esa misma consigna.

El Partido Democrático de Berisha sigue armando a sus militantes de los alrededores de Tirana, sobre todo los de Kavaja que es la única ciudad del Sur de la capital que se mantiene bajo control gubernamental. En el Norte albanés y en la provincia serba de Kosovo se prepara a mercenarios muy bien pagados para llevarlos hacia el Sur; mientras que en algunas ciudades del Norte, también los partidarios de Berisha asaltan arsenales.

En Tirana, miembros del SHIK, penetran en la academia militar y en otros tres depósitos de armas, entre ellos el del aeropuerto, y los desvalijan. Siete depósitos de la brigada de defensa anti-aérea son saqueados, uno de entre ellos contenía 10.000 armas ligeras. El SHIK distribuye fusiles de asalto a sus hombres y a los fieles del Partido Democrático.

El pánico, en el seno de la burguesía, es general. La evaluación de la situación, tal como es descrita por los diferentes voceros de la clase dominante, es la siguiente "Un presidente que ha perdido toda autoridad, un gobierno de 'reconciliación nacional' que tampoco controla la situación, un ejército que se desmorona al primer tiro,... jamás se vio en la historia reciente, en un país del viejo continente, una desintegración tan rápida de todas sus instituciones, de todos los instrumentos encargados de hacer respetar el orden público. ¡Estamos frente a un verdadero derrumbe del Estado!"

El escritor albanés Ismael Kadare, que vive en París desde 1990, reclama la intervención de una fuerza internacional en albania: "Un arbitraje internacional es necesario en momentos en los que todo el país va hacia el precipicio. Poco importan las formas y los procedimientos, todo es bueno para impedir una tragedia de esa dimensión". Todos los partidos burgueses en Albania lanzan un llamado en favor de una intervención armada de las fuerzas europeas "para restablecer el orden constitucional". El desmoronamiento del Estado alcanza niveles tales que la burguesía se muestra cada vez más partidaria de la intervención de otras instancias estatales internacionales para restablecer el orden.

El 13 de marzo la policía secreta, que es la única fuerza que sigue combatiendo a los insurrectos, se repliega de las regiones del Sur del país hacia Tirana adonde se hace omnipresente.

Un cortejo de blindados y de Mercedes desfilan por la plaza central Skanderbeg y por sus alrededores. Los hombres del SHIK quieren hacer una demostración de fuerza con este desfile y no dudan en hacer barullo, disparar ráfagas con sus armas automáticas, y proferir gritos para hacer exhibición de su fuerza. Hacen todo lo que está a su alcance para mostrar que son los dueños del centro neurálgico de Tirana y de Albania. Para marcar su control del territorio despliegan blindados en el Bulevar de los Mártires y en el Bulevar de la Nación en donde se encuentran el Palacio Presidencial, el Parlamento y otros edificios gubernamentales.

La casi totalidad de los ministerios y de las administraciones, los bancos y los comercios han cerrado, los transportes públicos han desaparecido, la capital se convierte en un desierto. Los tiros de armas automáticas son incesantes, seis personas, entre las cuales algunos niños, son asesinadas por balas perdidas o por explosiones accidentales de minas o granadas. Los guardia cárceles han abandonado su oficio y unos seiscientos detenidos se han evadido.

A pesar de la omnipresencia del SHIK en Tirana mismo las expropiaciones y los asaltos de depósitos de armas se suceden. Grandes masas de manifestantes venidos de los barrios marginales y de la periferia suburbana expropian los depósitos de alimentos, entre ellos un enorme almacén de harina en el suburbio llamado Lapraka. Otros grupos de manifestantes saquean y expropian la Academia de Policía así como la zona residencial de Tirana, en donde se encuentran algunas embajadas, logrando en dicha incursión apropiarse de varios fusiles kalashnikhov, bombonas de butano, etc. Los centinelas del Cuartel General de la Guardia Nacional (que se encuentran solo a 300 metros de estos últimos objetivos), se mantienen inmóviles, sin atreverse a hacer un solo gesto ante esa acción. Los insurrectos asaltan también cuarteles no solo para llevarse las armas, los víveres, sino también todo lo que pueda servir como los muebles, las instalaciones sanitarias, los sistemas de calefacción,... Lo que queda es en general una carcaza vacía.

En el propio centro urbano de Tirana, los insurrectos expropian panaderías, mercados, farmacias, depósitos de butano, de víveres. Los objetivos principales de los proletarios son los edificios públicos y las empresas caracterizadas por el trabajo detestable, mal pagado y la prepotencia patronal. De algunos inmuebles, edificios, obras en construcción, galpones, no queda nada, ni máquinas, ni muebles, ni tejas, ni los andamios, ni las lámparas, ni lo cables, ni las puertas y ventanas, ni los interruptores o las canalizaciones, ni el pavimento, ni los vidrios, ni las vigas de acero... El armamento sigue generalizándose cada insurrecto tiene una kalachnikov u otra arma.

"No hay Ejército - comenta un periodista - los soldados abandonan los cuarteles y regresan a sus casas. La policía, muchos de cuyos agentes han cambiado el uniforme por ropas civiles, se limita por el momento a la custodia de las cárceles y los edificios oficiales. Sin embargo, eso no ha impedido las fugas masivas: en tres penitenciarías los presos lograron escapar y más de mil presos saborean una inesperada libertad..."

El Intendente de Tirana lanza un llamado al orden en nombre de todos los partidos políticos. Pero todo es en vano: al atardecer Tirana parecía plegarse a la revuelta.

Los empleados de los ministerios, fieles al gobierno, se llevan en las valijas de sus coches los ordenadores y archivos. Los cabecillas del SHIK desaparecen de la escena.

La burguesía abandona Tirana. Las embajadas difunden una orden de evacuación general. Un batallón de Marines toma posición en la embajada de Estados Unidos. Se instala un puente aéreo entre las unidades de la marina italiana, que patrullan el Golfo de Tarante, y el puerto de Durres. Tres super pumas de la aviación y dos del ejército de tierra francés, seis helicópteros del ejército alemán (provenientes de la fuerza de estabilización de la OTAN en Bosnia) varios helicópteros Cobra del ejército de los Estados Unidos... quince navíos militares albaneses y otros de la flota griega son movilizados para evacuar a sus "residentes extranjeros" respectivos. En muchas ocasiones los operativos son interrumpidos por tiros de fusil, cañones anti-aéreos, lanza-misiles portátiles suelo-aire.

En la tarde de ese mismo, 13 de marzo, la ciudad histórica de Korça en el Sudeste del país, es saqueada; los proletarios atacan el cuartel de Poceste adonde toman las armas y cuatro blindados.

En Lezha los insurrectos se apoderan del edificio de la policía secreta (cuyos miembros ya se han fugado) y el banco del Estado adonde dinamitan el cofre fort. También aquí los notables de esa ciudad crean un Comité de Salvaguardia de la ciudad para intentar calmar el movimiento y hacen llamados en este sentido desde autos con megáfonos.

"El Ejército se ha desmoronado, el Estado ha vacilado"... declara un periodista antes de abandonar Tirana.

Este es el momento culminante del movimiento: la insurrección se generaliza del Sur al Norte y hasta hace vacilar al bastión central del Estado, la capital, Tirana. Pero mientras que la burguesía se repliega, para organizar mejor sus fuerzas de ataque a nivel nacional e internacional, del lado del proletariado se vuelve a sentir la falta cruel de perspectiva y dirección clasista, en medio de una situación de aislamiento e incomprehensión internacional.

En efecto, a nivel internacional, la lucha en Albania marca, como fue el caso en Irak (10), un momento de ruptura con respecto a la situación internacional de paz social, pero precisamente esa situación es la que hace difícil que el movimiento vaya más lejos. La paz social internacional constituye un terrible peso contra el extraordinario movimiento del proletariado en Albania como lo constituyó ayer cuando la insurrección proletaria en Irak: el proletariado en Albania necesita extender la lucha internacionalmente pero no encuentra ni el apoyo, ni la comprensión necesaria, en el resto del proletariado mundial que, atontado con la campaña de la burguesía internacional, no solo no imagina la fuerza real de esos rompimientos, sino que ni siquiera se reconoce en sí mismo en aquella lucha.

Cuando el proletariado en Albania se enfrenta a las diferentes estructuras del Estado burgués, derrota al ejército... cuando a la propiedad privada contrapone la reapropiación colectiva, expropiando los bancos, los depósitos de armas, los centros comerciales..., cuando a la Justicia, que consagra la omnipotencia del burgués aislándolo como ciudadano y conduciéndolo acribillado por los derechos... (derecho a la prisión), le contrapone su fuerza colectiva de clase, incendiando comisarías, tribunales, juzgados y abriendo las prisiones..., cuando a las protestas pacíficas organizadas por la oposición le responde con su armamento generalizado..., está afirmando el carácter espontáneamente revolucionario de su lucha.

Pero estos enfrentamientos requieren asumirse, con niveles organizativos cualitativamente superiores capaces de darles una dirección más clara, una ruptura definida con respecto a las alternativas burguesas; en caso contrario se retrocede y se pierde facilmente el terreno ganado. Justamente en este sentido, estamos obligados a constatar que en Albania el proletariado aparentemente no ha producido grupos, asociaciones, órganos... que reivindiquen sus acciones de clase, que expresen claramente la necesidad de organizarse afuera y en contra de toda estructura del Estado burgués, que reivindiquen claramente la destrucción del Estado, la generalización internacional de la lucha, la afirmación del movimiento comunista... (11)

Como en todo proceso revolucionario se llega a un momento en el cual es indispensable un salto de calidad, en la dirección, en el internacionalismo y si el proletariado no lo da, la burguesía aprovecha esas circunstancias para reorganizarse. Así, luego de haber derrotado al ejército, asestado un serio golpe al bastión burgués, Tirana, se plantea el interrogante crucial ¿qué hacer con la posición de fuerza ganada en el transcurso de los enfrentamientos? Esta interrogante ya plantea la necesidad de una definición y una delimitación mucho más clara de nuestros enemigos. Porque sin ello, las oposiciones que la burguesía ha creado para darle una dirección política al conflicto, que han marchado hábilmente junto al proletariado, durante todos sus enfrentamientos al Estado, intentarán y lograrán confinarlo a una mera oposición al gobierno de Berisha.

Cuando el proletariado hace la crítica de las perspectivas electorales, ocupando las calles y atacando al conjunto de las estructuras del Estado, y grita "Abajo Berisha", consigna que de una manera limitada y confusa expresa "Abajo el Estado", la oposición transforma esta consigna en la reivindicación de elecciones anticipadas, solución preconizada por la burguesía mundial para negar la primera crítica de nuestra clase.

A este nivel, el salto cualitativo necesario era él quebrar la trampa democrática, el de traducir en consignas lo que el movimiento hacía en la calle. Es decir reemplazar el "Abajo Berisha" por "Abajo el Estado, sus milicos y sus politiqueros gubernamentales y de oposición", "Abajo el Parlamento", "Abajo las elecciones", "Viva el armamento generalizado del proletariado". No se trata de una cuestión de palabras, sino de traducir claramente lo que en la realidad se desarrolla, de romper con reivindicaciones que ocultan lo que realmente se estaba haciendo, de asumir la dirección revolucionaria que toma naturalmente la lucha del proletariado (12), de levantar claramente la bandera comunista de destrucción del capitalismo. A través de la historia de nuestra clase hemos podido constatar que, aun en los momentos más fuerte de lucha, lo que dice el proletariado de su propia lucha se encuentra siempre por debajo de su práctica social. Como en Albania adonde la consigna unificadora del movimiento no superó nunca la pobrísima (en el sentido de conservadora) consigna de "Abajo Berisha", lo que le dio todas las armas a la oposición socialista para recuperar el movimiento.

Prácticamente esto significaba aceptar (lo que tanto buscaba la oposición) que una vez eliminado Berisha del gobierno ya no había más razones para continuar la lucha, que la dimisión de Berisha era la condición para entregar las armas.

Como lo demuestra todo movimiento de lucha, los límites del mismo no se encuentran en la falta de combatividad sino en la falta de definición clara de los objetivos de clase. No fueron tampoco las armas que faltaron o el coraje de los combatientes (como creen siempre los militaristas y guerrilleristas de todo tipo), sino el saber contra quien dirigirlas.

Es decir se reproducen los mismos límites que se constatan hoy en toda ruptura proletaria con respecto a la contrarrevolución. Y lo que parece más paradojal, mientras que el proletariado no logra extender e intensificar su lucha, la burguesía se reunifica internacionalmente para apoyar al Estado albanés en su lucha contra la insurrección. De un lado la burguesía mundial unificada, del otro solo el proletariado de Albania; la burguesía tiene una larguísima experiencia en esto de quebrar al proletariado país por país. Y lo más trágico que esto seguirá siendo así hasta que el proletariado no se organice como fuerza internacional y no se dote de una centralización/dirección revolucionaria.

3. Restructuración del Orden Burgués en Albania

El viernes 14 de marzo la Unión Europea confirma que dará ayuda humanitaria a Albania. Un miembro de la Comisión de la Defensa de la Asamblea Parlamentaria de la Unión de la Europa Occidental (en dos palabras: un burgués), declara:
"Tenemos todas las capacidades militares para calmar el juego y arreglar este asunto, siempre y cuando se actúe fuerte y rápidamente"... "El Eurocorps cuenta con cincuenta mil hombres perfectamente operacionales. Una fuerza de más o menos diez mil soldados, es decir la quinta parte de los efectivos, equipados con material pesado, blindados incluidos, son suficientes para tomar la situación en mano"... "Y ¿cómo obligaremos a entregar los kalachnikovs que los insurrectos detienen? Para ello disponemos de medios de presión ampliamente eficaces, como por ejemplo el establecer una especie dar-devolver: la restitución de las armas robadas contra el abastecimiento en alimentos".
Aquí tenemos, bien resumido, todo lo que entiende el burgués por ayuda humanitaria: desarme del proletariado a través de la intimidación militar y la amenaza de hacerlo reventar de hambre.

El 15 de marzo Berisha llama a todos aquellos que deseen mantener el orden en la capital para que se reintegren al ejército o a la policía a cambio de un salario de cuatrocientos dólares, es decir el equivalente a cuatro veces el salario medio. Además el gobierno promete triplicar el salario de los policías que vuelvan a sus puestos. Así más de mil ex-oficiales se presentan al Ministerio de la Defensa para curar las heridas del ejército, mientras que otros miles de jóvenes reintegran las filas policiales. ¡Ni siquiera se les pide documentos a quienes van a enrolarse! Se les distribuyen fusiles y municiones.

El 16 de marzo el Estado albanés recibe el apoyo de sus colegas italianos y griegos, dispuestos a enviar expertos para asesorar a la policía y al ejército albanés en el restablecimiento del orden.

Entre el 17 y 18 de marzo expertos de la Unión Europea discuten, en Tirana, con el gobierno albanés para evaluar el alcance y la envergadura de una misión de ayuda humanitaria. Mientras que estos señores se ponen de acuerdo para "normalizar la situación en Albania", la calle irá poco a poco cambiando de fisonomía. En efecto aquel teatro vivo, lleno de alegría y de proletarios armados que atacan e incendian los lugares estratégicos del Estado, que expropian lo que necesitan, que levantan barricadas y cambian ideas acerca de las próximas acciones a desarrollar... deviene, poco a poco, el lugar de otro tipo de enfrentamientos.

Para explicarlos se requiere un pequeño paréntesis. La apertura de fronteras había hecho estallar todas las contradicciones del modo de producción capitalista que posiciona cada unidad de producción como antagónica a las otras y que genera una guerra perpetua de cada uno contra todos. No por el hecho de que tales contradicciones sean nuevas, porque indudablemente las leyes del capitalismo siempre rigieron en Albania como en todas partes, sino porque la forma proteccionista de intentar dirigir la economía albanesa hasta ese entonces imponía una cierta disciplina al interior de la burguesía, posibilitada por lo relativamente bajo (en relación a otros países) de los salarios reales pagados, lo que postergaba el estallido de esas contradicciones. Precisamente dicha postergación, como en todos los casos de capitalismo populista y proteccionista en el mundo, no había hecho más que agravar el estallido cuando el mismo resultó inevitable. Fue por eso que la guerra permanente que se libran los burgueses entre ellos cuando estalló lo hizo de forma tan caótica.

Cuando se abrieron las fronteras, una serie de lobos del capitalismo ávidos de ganancias rápidas, atraídos por la baja de salarios y lo que consideraban un proletariado crédulo, inocente, y domesticado se precipitó y copó un conjunto de sectores -como en los otros países del Este--. Pero ello incentivó la lucha competitiva por una ganancia rápida, lo que no tardó mucho en transformarse en una guerra de rapiña exacerbada que concluyó con un sin número de enfrentamientos armados interburgueses, y hasta una caótica lucha entre empresas y mafias rivales (como se verifica en muchos otros países como en la ex-URSS).

El propio Gobierno de Berisha parece haber obedecido a esos intereses privados concentrados particularmente en el Partido Democrático en detrimento de intereses más globales de la burguesía. En general la burguesía, en especial los sectores hegemónicos que controlan los aparatos centrales del Estado, lo son, en la medida en que pueden demostrar su capacidad a dejar en segundo plano sus intereses privados frente a los intereses generales de toda su clase. Parecería justamente que Berisha y sus íntimos en su carrera loca por enriquecerse, especialmente con el asunto de las finacieras piramidales tuvieron demasiado poco en cuenta esos principios generales de dominación optando por hacer fortuna persona (lo que de paso explica también que tantas fracciones burguesas se encuentren en la consigna "Abajo Berisha").

Ahora, en pleno movimiento insurreccional del proletariado, aprovechando la desorganización general del Estado, diferentes fracciones burguesas aprovechan para pasar a la acción militar y ajustar cuentas. No solo los partidarios de Berisha aprovechan la situación de ilegalidad generalizada para asaltar cuarteles, para armarse, sino que también otros sectores burgueses se arman para proteger militarmente sus fábricas, comercios y otras empresas. Muchos de los patrones, que se habían instalado en Albania ultimamente (13), atraídos por el bajo precio de la fuerza de trabajo, por los bajos impuestos, la poca legislación social y la falta de todo tipo de límite para acumular, ante el descalabro de las fuerzas policiales que protegen sus propiedades, contratan milicias privadas, tropas de vigilancia, comités de custodia, "bandas armadas", para salvar sus intereses de las expropiaciones generalizadas (Una empresa, por ejemplo, paga 1.300.000 liras por día para impedir ser expropiada). ¡Pero ni siquiera estas bandas armadas impidieron que la gran mayoría de las empresas sea desvalijada!

Entre estas milicias armadas por los patrones y los Consejos de Salud Pública, los Comités de Defensa... que también se armaron, los grupos de proletarios armados se encontrarán cada vez más acorralados.

Para dar el golpe de gracia y aumentar la confusión generalizada, que logre desarmar al proletariado todos los medios de comunicación ponen en la misma bolsa las acciones del proletariado en armas y las acciones de aquellas milicias de defensa de la propiedad privada. El término "Bandas Armadas" (14) se transforma así en la apelación típica que amalgama acciones totalmente antagónicas siempre que sean armadas.

Así, los asaltos pueden tener un carácter de clase totalmente contradictorio, según quién la lleve adelante y el contenido de su acción. Cuando los proletarios expropian los depósitos de víveres o de armas: es nuestra clase que critica la propiedad privada, el Estado, y el conjunto de la relación social capitalista. Dicha expropiación expresa los intereses de la humanidad. Se trata de una apropiación colectiva, de una reapropiación de lo que los proletarios producen, ¡ y de lo que se encuentran totalmente privados! Es el proletariado que alimenta y arma su lucha contra el Estado y el reino de la mercancía.

En cambio los asaltos, aparentemente similares, de los depósitos de víveres y armas, efectuados, sea por los traficantes que organizan el comercio de alimentos (aprovechándose de una situación en la que los alimentos escasean y pueden venderlos a precios inabordables)... sea por las milicias que protegen las empresas capitalistas,... o sea por los esbirros de Berisha,... obedecen a otros criterios. No son los intereses de la humanidad que se expresan, sino del lucro, de la secular tiranía de la tasa de ganancia contra el ser humano. Se trata de una apropiación privada, llevada adelante por los intereses privados de grupos burgueses que lucha por imponer sus intereses de fracción, que tienen por objetivo mejorar sus relaciones de fuerza en la guerra competitiva que se libran los capitales entre sí y que ¡solamente se puede hacer a expensas de la explotación de nuestra clase! Se trata de la perpetuación, por las armas, del sistema capitalista.

Veamos otro ejemplo, los ataques de comisarías pueden también ser de naturaleza completamente diferente.

Cuando los traficantes atacan comisarías porque la policía intenta controlar su comercio o exigir un porcentaje están llevando adelante una guerra interburguesa por el control de un mercado. Esta acción se inscribe totalmente en la reproducción del sistema capitalista.

Cuando el proletariado ataca una comisaría, liquida a sus ocupantes e incendia los edificios represivos, por el contrario ataca su enemigo mortal, a su represor directo, a quien asegura que él siga privado de propiedad, al Estado capitalista. Su acción se inscribe en el proceso de destrucción del Estado, capital.

Estas "bandas armadas" que roban los depósitos de víveres, los cuarteles atacan las comisarías,... en breve, que llevan adelante su propia guerra de competencia, son las que se constituyen como el brazo armado de la contrarrevolución, las que reinstauran el terror contra el proletariado.

Un control de ruta instalado en Valona exige un tributo a todo automovilista que pase por la ruta, si este no cede se le acribilla a balas. Ahora, si bien el proletariado en armas organiza barreras en la ruta para impedir el avance de las tropas militares, para arrestar a miembros de la policía secreta,... para defender su lucha, e incluso lo hace para obtener fondos para ella, en este ejemplo se trata de una expresión del Estado burgués. También a los componentes de esa banda los periodistas los calificaron de "bandidos", "rebeldes", "mafiosos", "crápulas"... como lo hacían con respecto a cualquier proletario que tomase las armas contra el Estado. Pero esta banda armada que exigía peaje era una banda organizada por un patrón y sus esbirros, que causa grandes estragos en Valona y que compite con el Comite de Defensa de esa ciudad. Como todos reivindica la dimisión de Berisha, pero el objetivo es el de hacer buenos negocios traficando con todo lo que pueda aportarle una buena ganancia. Poco a poco dicha banda impone el control de los diferentes grupos de defensa y controla la circulación de las armas. Para defender sus intereses mercantiles y por lo tanto los intereses capitalistas en general, asesina fríamente a todo aquel que no obedece a sus ordenes. Los periodistas italianos se refieren a ella en estos términos: "Organizaciones criminales han aprovechado la situación en Albania para hacer excelentes negocios, en especial en el tráfico de droga y de armas. Algunos businessmen italianos tienen continuas relaciones de negocios con sus colegas albaneses".

Para terminar de describir el papel eminentemente contrarrevolucionario de esta "banda armada", subrayemos que la misma cuando llegaron las tropas italianas el gran burgués que se encontraba a la cabeza de la misma declaró: "Los soldados italianos son nuestros hermanos... Quien quiera tocar un solo de los pelitos de esos soldados tendrá que pasar sobre mi cadáver".

Otro ejemplo: en la frontera con Grecia, una "banda armada" toma un punto de pasaje y hace pagar a quienes van a Grecia para abastecerse.

En Tirana se ametralla a un ómnibus para obligarlo a pararse y cobrar tributo.

Pero habrá también respuestas proletarias contra esas bandas armadas que vienen a expoliarlos. Así, el 27 de marzo se ajusticia a 18 hombres cuando entran a un pueblo para exigir una contribución.

Los traficantes de "ganado humano en pie" también esperan hacer buenos negocios con la nueva ola de emigración. Así desembarcan, en las costas italianas, a más de diez mil refugiados clandestinos (cifra muy inferior a la del 91 en que se habían superado los cuarenta mil) que serán rápidamente repatriados a Albania (15). En efecto a estos no se los considera como "residentes extranjeros" diplomáticos, embajadores, cuadros de empresas... para los cuales sí, se habían fleteado buques, helicópteros y aviones, para asegurar su evacuación. Por el contrario esos simples proletas que habían ido a Italia, sea atraídos por el mito del paraíso occidental o sea para escapar a la represión y que compraban, por un precio de 500 a l000 dólares, un lugar en un barcucho tan podrido que ni siquiera sabían si llegaría a su destino (16). En Durres, los comerciantes de "ganado en pie" ¡conocen su oficio y son eficaces! Una flota de cien lanchas rápidas les permiten controlar toda la costa y organizar su comercio principalmente con Italia y Grecia. En la costa, enganchan y reclutan a sus candidatos. Por supuesto que a éstos ¡se les esconde sistemáticamente lo que les espera en Italia! En el mar, amenazan a los pescadores y a los capitanes de barco para mantener el control del tráfico. La policía, por supuesto, es cómplice de estos traficantes.

Estos ejemplos nos permiten ver claramente con que facilidad la burguesía podía amalgamar las acciones proletarias con estas bandas armadas de negociantes sin escrúpulos, ni otros criterios que el de los burgueses: el lucro y la guerra de todos contra todos. ¡Y son estos mismos burgueses que tratan a los proletarios en armas de mafiosos, de gansters, de salvajes,... de violadores, de caníbales! También se comprende porque los proletarios se encuentran cada vez más acorralados entre estas "bandas armadas", unas enmarcadas en sus intereses estrictamente privados, buscando por todos lados la manera de hacerse rápidamente el máximo de dinero, otros, como los Comités de Defensa o de Salud Pública, cuyos objetivos corresponden más al interés de la burguesía mundial: restablecer la paz social ahí adonde la rabia proletaria fue más lejos.

El lunes 19 de marzo representantes del gobierno y de los organismos internacionales discuten a propósito de los objetivos de la intervención y de la manera de encaminar la ayuda humanitaria. El Estado en Estados Unidos se opone a una intervención militar de la OTAN (17), el Estado Alemán define el conflicto como "un asunto interno", se habla de una "estrategia de inhibición vigilante"... Todos los expertos coinciden en desaconsejar una intervención militar directa para el restablecimiento del orden en Albania (consciencia del peligro de generalización) y a considerar como más eficaz el asesoramiento del ejército y de la policía para que estas instituciones restablezcan la autoridad del Estado, aseguren la protección del aeropuerto, embajadas, y principales edificios públicos. La burguesía mundial comprende que no debe caer en los mismos errores de Berisha que con sus respuestas militares solo había logrado galvanizar la combatividad de los proletarios en lucha. Sabe que para restablecer la paz social no alcanza con el garrote, que la zanahoria también es indispensable, que es mucho más eficaz presentar su intervención como una ayuda humanitaria, que tiene que presentar una alternativa al desabastecimiento y a la carestía de alimentos. Sabe que debe presentarse como quién da de comer a los proletarios y por lo tanto como la única solución a los problemas vitales. Para ello se pide al gobierno de Bashkim Fino, apoyado por la Unión Europea, que tome medidas urgentes de "asistencia social y humanitaria", para pacificar el país. Todas las fuerzas de la burguesía mundial se encaminan entonces hacia una intervención en donde la presencia militar extranjera sea solo de apoyo a las fuerzas represivas locales y que ponga en primera línea la acción humanitaria.

El 20 de marzo, el ejército italiano efectúa su primera operación al Sur del territorio albanés. Tropas de élite de la marina desembarcan sobre una playa próxima al puerto de Dures.

El 25 de marzo 40 toneladas de víveres y alimentos provenientes de Francia llegan al aeropuerto de Tirana.

El 26 de marzo, las negociaciones de la Organización por la seguridad y cooperación en Europa (OSCE) concluyen finalmente acordando la creación de una "misión humanitaria protegida por una fuerza multinacional bajo mandato de la ONU" "Se trata de una misión de escolta, de una misión humanitaria, y no de restablecimiento del orden"... "El plan de la OSCE se esfuerza por crear las condiciones políticas necesarias para llevar a cabo elecciones generales anticipadas de aquí al verano próximo. Su misión principal de policía será la de proteger el encaminamiento de los convoyes de ayuda alimentaria y medical hacia las municipalidades o los hospitales asaltados y saqueados que más la necesiten".

El objetivo de la misión de la OSCE es claramente el restablecimiento del orden, pero este había que presentarlo y venderlo como "humanitario" para así ganar el apoyo de sus proletarios. Se evita así el peligro del surgimiento de una verdadera solidaridad de clase, y se fortifica la reorganización burguesa en Albania. En efecto para el OSCE había que evitar, a cualquier precio, que el proletariado armado continúe su lucha, esta vez no solamente contra el ejército albanés sino también contra los ejércitos europeos. Esta extensión de la lucha podría conducir a un reconocimiento del enemigo de clase mucho más amplio, en el que se incluiría a los burgueses que apoyan el plan del OSCE: los Comités de Defensa y Salud Pública... el gobierno de Bashkim Fino,... es decir a toda la burguesía albanesa e internacional.

A pesar de las necesidades del capital mundial, de la definición y del acuerdo a propósito del plan a llevar adelante en Albania, ningún Estado Mayor es demasiado entusiasta con el envío de sus tropas al Sur dado que el riesgo es demasiado grande. Un combatiente afirma "Advierto a los soldados italianos de que no se les ocurra venir a Valona. Si lo hacen los mataremos". El País de España titula el 3 de abril "Miedo al Sur" y subraya "la escasa disponibilidad para desplegar fuerzas en el sur de Albania manifestada por la docena de países que ayer enviaron representantes de sus respectivos Estados Mayores a la reunión convocada en Roma Constituye el primer problema para la puesta en marcha de la Fuerza Internacional de Protección (FIP)" y agrega "... ninguno de los ocho países que, entre los participantes en el encuentro están abiertos a cooperar en la vertiente militar del plan parece dispuesto a enviar soldados a esa zona comprometida...", para terminar exponiendo algunos de los pretextos con que los Estados Mayores de los distintos países argumentan que es mejor que no sean "sus soldados".

Más generalmente, la burguesía teme que se desvelen sus verdaderos objetivos, por ello insiste: "La fuerza militar multinacional aferrada a su mandato humanitario rechaza inmiscuirse en los asuntos de policía interior que podrían rápidamente exponerla a atentados terroristas".

Desde ese día hasta el 12 de abril un contingente de alrededor 6000 soldados desembarcará en Albania. Los principales objetivos militares de la misión son la protección de los puertos de Durres y Valona, del aeropuerto de Tirana y las principales vías de comunicación entre el Norte y el Sur de Albania.

El 9 de abril un navío cargado de una centena de miembros del SHIK desembarca en Brindisi para controlar de cerca los movimientos de los refugiados albaneses. Mientras muchos de los candidatos al refugio son severamente expulsados de Italia, los que colaboran con el Estado tienen otra acogida. Así todos los "residentes extranjeros" o los miembros de la policía secreta son muy bien recibidos. Frente al proletariado, las disputas derivadas de la competencia entre capitales pasan a segundo plano y entre ellos todos se entienden. Los grupos financieros, comprometidos en las estafas de las sociedades piramidales, cuentan con los servicios leales de sus colegas italianos. Así por ejemplo, ¡una cadena de supermercados Pouilles pertenece a la célebre Vefa!

El 12 de abril, el comando Jaubert llega a Durres para controlar la zona de desembarque de las tropas del ejército francés.

El lunes 14 de abril, se instala un puente aéreo entre Pisa y Tirana para encaminar material y logística. Varios C-130, de la aviación italiana, ya habían aterrizado en Tirana.

El 15 de abril, se inicia la operación Alba. 6.000 soldados de las fuerzas multinacionales desembarcan en los puertos de Durres y de Valona. Un cargo, fleteado por el programa de ayuda alimentaria mundial, descarga 360 toneladas de harina y 36 toneladas de leguminosas.

El desembarque de las fuerzas multinacionales es impresionante. Parece querer mostrar un terror mayor que el generado en las filas burguesas por el armamento generalizado del proletariado. Las dimensiones de los navíos, de los tanques y otros vehículos, el armamento sofisticado,... ¡todo estaba hecho para intimidar! Pocas fueron las voces proletarias en el mundo que se alzan contra esta intimidación, lo que una vez más muestra el aislamiento, que la burguesía mundial había logrado imponer, de la extraordinaria lucha del proletariado en Albania. En el lugar mismo, contra esa impresionante invasión militar, solo se oyen algunos insultos: el humanitarismo impone su terror dictatorial.

Se restablece el orden en Tirana: los periódicos reaparecen normalmente, los comercios son abastecidos, la circulación es densa,... las únicas armas visibles son las que tienen algunos policías acodados en sus vehículos blindados.

El 17 de abril, una delegación del OSCE se reúne con los representantes del Comite de Salud Publica de Valona. El presidente de este comité afirma: "La operación Alba puede degenerar si recibe la misión de penetrar por la fuerza en nuestros hogares para tomar nuestras armas". Lo que coincide en 100 % con las preocupaciones de los emisarios de la OSCE y nos permite constatar que el gran miedo de la burguesía de ese país es exactamente el mismo que el de los humanitaristas internacionales.

Del 1º al 7 de mayo, la policía aparece en las calles de Shkoder, Berta, Burrel, Kukes, Kruje pero las instituciones jurídicas del Estado burgués no son operacionales: las comisarías, las prisiones, los juzgados y tribunales,... se encuentran totalmente destrozados. En muchos casos los ex-presos antes de escaparse e incendiar la cárcel, se preocuparon de quemar sus expedientes y en general los ficheros policiales cuando los mismos no resultaron quemados junto con los edificios policiales y judiciales. Unos días antes, podíamos leer en la prensa "El jefe de la administración penitenciaria en Albania anunció ayer que el país tiene sólo 27 prisioneros en la cárcel frente a los 1.300 que había antes de la huida masiva de reos el pasado 13 de marzo. Nueve de estos 27 volvieron voluntariamente a las celdas".

Un magistrado declara sorprendido: "Luego de 45 años de interludio, nos hemos esforzado por crear buenas leyes. Tenemos una carta constitucional que define los derechos del hombre. Tenemos un Ministro de Justicia, asociaciones privadas de magistrados, derecho de apelar, un nuevo código penal... pero hemos descuidado la educación del pueblo hacia este espíritu...". Tratándonos de hacer creer que desde la muerte de Enver Hoxa no hubiese habido más sistema represivo en Albania, como si las buenas leyes y el buen funcionamiento judicial fuesen diferentes al terrorismo de Estado. Y luego ese devoto magistrado agrega cuestionándose: "¿Qué hicieron los insurgentes?... En vez de reclamar a la Justicia, han tomado la ruta directa: ¡asaltan los bancos!. No se tiene más confianza en el Estado y en sus leyes. Hasta ese propietario de una fábrica en Shkoder a quien la Justicia le hizo ofertas especiales para asegurar la protección de su explotación, pero éste prefirió contratar a sus propios guardias".

El 14 de mayo, los partidos de la oposición amenazan con sabotear las elecciones decididas para el 29 de junio 1997. Cuestionan la ley electoral que preve un modo de escrutinio mayoritario. Esta polarización constituye en realidad una maniobra de diversión para fortificar la creencia de que la solución se plantea en torno a la solución electoral. Se busca confiscar las manifestaciones de la lucha proletaria contra el Estado para finalmente reclamar la cabeza de Berisha y la lucha por un voto democrático.

El 21 de mayo, un acuerdo global entre diez partidos preve, principalmente, la nominación de un nuevo jefe de la SHIK; lo que responde a una de las reivindicaciones lanzadas por los comités de salud pública de Gjirokaster.

El 4 de junio, Berisha se salva de una atentado. La tentativa se produce durante un mitin electoral del Partido Democrático, tres semanas antes de las elecciones anticipadas.

Pocos son los que entregan sus armas, el estado de urgencia se mantiene todavía vigente.

El 27 de junio, parte de Tirana un convoy de observadores internacionales, custodiado por soldados italianos y rumanos, hacia el Suroeste hasta Gjirokaster, pasando por Memaliaj, Tepelena,... es decir por un conjunto de localidades en donde el movimiento insurreccional había triunfado. Los proletarios gritan insultos contra el convoy, pero éste logra pasar. Este ejemplo muestra el estado general de la lucha durante estos momentos: desmoronamiento de la fuerza insurreccional, odio frente a las nuevas formas de instaurar el orden, pero predomina la impotencia..., vuelve la resignación.

A dos días de las elecciones anticipadas, los observadores estiman que las condiciones para efectuar un escrutinio libre y democrático, no están reunidas.

El 29 de junio, la burguesía saluda, finalmente, el "pasaje saludable por la cabina electoral" que, tanto en Bucarest como en Sofía, había permitido esa intempestiva "metamorfosis" de transformar el peligro de la revolución en desfile cívico y obediente, que había logrado la atomización democrática. ¡De las cabinas electorales salen los ciudadanos libres, atomizados! El espectro de la revolución se aleja, provisoriamente, de Albania dejando el lugar a las negociaciones polítiqueras.

El 23 de julio, Berisha dimisiona, pocos meses después de haber sido reelecto para un segundo mandato presidencial. Se cumple así en el espectáculo de conciliación nacional, el último acto programado por la oposición para exigir ¡la deposición de las armas! El objetivo confesado es: "estabilizar la situación, restaurar la autoridad del Estado, legitimizar al futuro gobierno y favorecer un indispensable clima de reconciliación nacional".

El 12 de agosto 1997, los 6.000 hombres de la "fuerza multinacional de protección" se retiran de Albania.

Conclusión

Hace unos años publicamos en Comunismo No.33 un texto titulado "Características Generales de las Luchas de la Epoca Actual". Frente al lógico entusiasmo que provoca en nosotros el desarrollo de la lucha proletaria en Albania nos parece fundamental el reflexionar sobre la correspondencia de aquellas características con esta lucha, para evaluar la dimensión e intensidad de las rupturas que nuestra clase llevó adelante en Albania. Concretamente ¿la lucha en Albania constituye un salto cualitativo en relación a las características generales de las luchas en la época actual?

Para responder a dicha pregunta, hemos tomado cada una de las características subrayadas en aquel texto y las comparamos con las de la lucha proletaria en Albania para comprobar si las mismas se verifican o no.

Nuestro texto, a propósito de las características generales de las luchas de la época actual, subraya en primer lugar la acción violenta y decidida del proletariado que ocupa la calle y enfrenta violentamente a todos los aparatos del Estado, sus edificios, comisarías,... y que ataca la propiedad privada, en un movimiento de expropiación y de reapropiación general.

En Albania se confirma claramente esta característica de las luchas actuales: el proletariado asalta las comisarías, los edificios de la policía secreta, los cuarteles, los tribunales, las prisiones, los locales del partido gubernamental, los depósitos de víveres, las sucursales de los bancos, los centros comerciales, las empresas,... los incendios destruyen los centros de represión, de acumulación del capital, de la organización de la contrarrevolución... y los asaltos crean los marcos para el desarrollo de una expropiación/reapropiación colectiva.

Nuestro texto observa "el hecho de que se ocupe directamente la calle, tiende a producir una ruptura violenta de las barreras sectoriales, de categorías y geográficas, con que el capital divide a los proletarios: el cuadro restringido de la fábrica, de la mina, de la oficina,... es roto, desocupados, mujeres que el capital condena al trabajo doméstico, viejos niños,... se unifican en la acción directa organizándose territorialmente."

Como en Birmania, en Albania esas barreras saltan en pedazos y la lucha se generaliza a todos los sectores y a todo el país.

Nuestro texto subraya además que la lucha adopta una forma de detonación imparable sin progresión cuantitativa de luchas parciales antes de la explosión por lo que el viejo arsenal socialdemócrata reformista no tiene ningún efecto contra la acción violenta y decidida del proletariado, el sindicalismo resulta totalmente incapaz de responder y encuadrar la generalización de la violencia proletaria... en general los diferentes agentes estatales de mediación social son totalmente desbordados... el efecto sorpresa paraliza al enemigo que se encuentra sin la menor idea de como responder.

En Albania, también se verifica esta característica, las tentativas de canalizar la respuesta obrera en manifestaciones pacifistas, huelgas de hambre,... fueron brutalmente barridas por la explosión inesperada y generalizada de movimientos insurreccionales. El armamento se generaliza y las fuerzas armadas, habitualmente enviadas para aplastar la revuelta retroceden. El ejército se muestra incapaz de controlar la situación, los soldados dejan su uniforme, sus armas, sus cuarteles, para asociarse a sus hermanos de clase. En muchos casos son ellos mismos quienes abren los cuarteles y participan en la expropiación de armas.

Otra característica, subrayada por nuestro texto, es que "Dichas revueltas se producen en general sin objetivos definidos y explícitos y mucho menos con algo positivo que proponer".

En Albania también constatamos esa ausencia de reivindicación positiva concreta, aunque el punto de partida fue esa formidable estafa financiera que desposeyó al proletariado de sus pocas economías. Lo que se encontraba detrás de todo esto era la situación totalmente precaria de las condiciones de vida del proletariado, la desposesión cada vez más aguda de todos sus medios de vida. La rabia que expresa ese vaso que desborda es una rabia contra la privación en general. Y además la forma en que esa rabia fue expresada por el proletariado en tanto que revuelta generalizada atacando no solo las sociedades financieras sino el conjunto de estructuras del Estado burgués, expresa la dimensión mucho más total que adoptó la lucha en Albania

Lo que dice el proletariado frente a ese ataque de la burguesía que se concreta en la estafa financiera es ¡NO! Es una explosión de rabia que dice NO y reclama lo que le fue expropiado, lo que no constituye una reivindicación positiva y resulta muy difícil de ser transformado en una proposición de reforma. Todo el período que dura la deflagración social está marcado por ese NO intransigente y por lo tanto la ausencia de reivindicación concreta positiva.

Solo del lado de la oposición burguesa y en la medida en que el proletariado no logra dotar a su revuelta de objetivos propios, aparece ese intento de encajar el movimiento en reivindicaciones limitativas como la renuncia del presidente Berisha, es decir tratando de canalizar el movimiento hacia una política burguesa de cambio de un gobierno por otro. Precisamente es este asunto de la "renuncia de Berisha" que constituye el pasaje del NO proletario al orden burgués que le impone un aumento de la miseria, a un SI recuperador que debe concretarse en la reforma política del Estado burgués. Reivindicación que además va a aparecer cada vez como más contrapuesta a aquel NO y que terminará hasta suplantando e intentando haciendo olvidar la cuestión de la recuperación del dinero depositado en las financieras.

Hasta aquí podemos constatar la concordancia del movimiento de lucha en Albania con las características de las generales de las luchas actuales.

Pero con respecto a la característica observada en el texto mencionado de que "la expropiación de la propiedad burguesa es más o menos organizada por grupos de vanguardia", la situación en Albania es diferente.

El armamento y la participación en la acción directa, en particular el ajuste de cuentas con los miembros identificados del SHIK, la acometida e incendio de los edificios públicos, las administraciones municipales, los tribunales, las comisarías, el ataque de las cárceles y la liberación de los presos, la expropiación de empresas, cuarteles, comercios,..., fue mucho más general que en otras luchas acontecidas en los últimos años. Claro que mientras que unos proletarios actuaban más directamente, otros, (muchas veces masivamente), bloqueaban la entrada de las fuerzas del orden en los lugares en donde se desarrollaban las acciones propiamente dichas. Los proletarios, con las armas en mano, organizaban la defensa de sus bastiones,... Es decir, no se puede negar que en Albania la participación en la acción directa fue masiva, general y no el hecho de una pequeña minoría como lo habíamos observado en los otros países a los que hicimos referencia cuando redactamos aquel artículo.

También en cuanto al hecho referido en el texto de que una vez "pasado el primer momento de sorpresa, producto de la extensión violenta y sorpresiva del movimiento,... ello dura poco, demasiado poco. En pocos días el capital impone el orden terrorista..." debemos constatar que la situación fue diferente en Albania.

También en esto el movimiento en Albania fue más lejos que los enfrentamientos que hemos visto surgir durante esta época. El armamento generalizando y la duración de la lucha en la medida que fue mucho más que un rayo que alumbra el cielo oscuro y triste de la austeridad general y extrema que el capital hace reinar en el mundo entero, son diferencias netas con respecto a otras explosiones que hemos ido analizando en nuestras publicaciones.

Desde el momento en el que la lucha supera el encuadramiento en pacíficas manifestaciones para asumirse como un movimiento insurreccional hasta la extensión del movimiento al Norte del país y su punto culminante, los enfrentamientos a mediados de marzo en Tirana, pasaron dos semanas de radicalización y generalización del movimiento.

Desgraciadamente esta generalización no supo crear instancias organizativas que centralizaran los diferentes puntos ganados por la insurrección. El movimiento insurreccional se extendió a un tercio del territorio albanés, se propagó como un reguero de pólvora: solo fue necesaria una chispa para que el fuego se propague sin ningún esfuerzo, el eco de una batalla victoriosa era suficiente para producir en otros lugares enfrentamientos similares. Sin embargo no fueron ni la falta de entusiasmo ni de armas en manos de los insurrectos lo que explica el hecho de que los insurrectos no llegaron a centralizar su lucha en todas las ciudades en que la insurrección ganaba terreno. Por el contrario fue una vez más la falta de perspectivas claras, la ausencia de determinación de objetivos revolucionarios lo que permitió que los diferentes Comités de Defensa, de Salud Pública,... tomasen a cargo el establecimiento de los vínculos a través de los habituales canales que el Estado establece para destruir la lucha: representaciones democráticas de los diversos partidos burgueses, primero al interior de los Comités y luego a través de la organización de elecciones nacionales.

Al respecto en Albania se verifica también lo que subraya nuestro artículo, es decir la ausencia de dirección revolucionaria que permite a la burguesía retomar el control de la situación.

Como en todos los otros casos la burguesía niega el carácter de clase del movimiento y con ello su dimensión internacionalista. Todos los aparatos de fabricación de la opinión publica juegan un papel decisivo de institucionalización de la mentira, ocultando lo que expresa claramente la lucha del proletariado en Albania: el carácter universal de la revuelta. La lucha del proletariado en Albania es un momento de la lucha del proletariado mundial; la burguesía tiembla ante el hecho de que el proletariado internacional pueda reconocerse en la lucha de sus hermanos de clase y tomar las armas contra todo el aparato democrático que hoy nos aplasta y ahoga nuestras luchas. Por eso en Albania como en cualquier otra revuelta proletaria de la actualidad, se trata para los medios de información de esconder toda relación con lo que pasa en el resto del mundo, presentando esa revuelta como el producto de tal o cual particularismo.

En ese sentido debemos la principal debilidad de la lucha del proletariado en Albania, es la debilidad actual de la lucha del proletariado mundial; o dicho de otra forma la principal debilidad del proletariado en esa región es el aislamiento internacional, el hecho de que en otras partes el proletariado siga tan dominado y quebrado que haya sido incapaz de desarrollar por todas partes acciones en el mismo sentido que el proletariado en Albania; que haya sido incluso incapaz de comprender que ¡era su propia clase la que luchaba en Albania!.

Esa también es una constante de la situación actual: la falta de dirección y de programa revolucionario, que como vimos durante los acontecimientos resulta decisiva, es complementaria con la ausencia de consciencia internacional de la lucha y ambas carencias en el proletariado mundial se fortifican recíprocamente. La tragedia del proletariado que en su lucha en una región, va más lejos que en las otras, es tanto la histórica como la geográfica, concierne tanto su programa como su aislamiento. En dicha tragedia confluyen la falta de teoría y de dirección revolucionaria con el hecho de la falta de lucha del proletariado en otras partes.

Es por esa debilidad actual del proletariado mundial que la burguesía puede aislar "la cuestión albanesa" como una cuestión particular (como ayer lo hizo con la "cuestión kurda"). Así en un primer momento la burguesía presenta el espectáculo de la conmiseración, de la compasión. La prensa mundial habla en términos a-clasistas de "albaneses" (la división nacional da muchos frutos), de "víctimas", de "desesperación que conduce a tales exacciones",... de "abuso de poder" de "parásitos de la democracia", de "empresas de corrupción". Se hace todo lo posible para presentar los hechos como fruto de condiciones y divisiones particulares "las dificultades de ese país, el más pobre de Europa y el más marcado por medio siglo de stalinismo,..." "país bárbaro... que no conoce aún la libertad, la economía de mercado"... la "dificultad de un pueblo que no comprende el gusto del trabajo, del esfuerzo, el espíritu de sacrificio,... para reconstruir su economía, para aprender lo que es la democracia",... (18) La socialdemocracia explicará siempre que se trata de la coexistencia de diferentes modos de producción (capitalista, socialista, feudal,...), de diferentes mundos (desarrollado, subdesarrollado,... tercer mundo,...), de diferentes régimenes (democráticos, totalitarios,...) para hacernos creer que las "catástrofes", los "dramas", las "tragedias", los "genocidios",... son el resultado de una falta capitalismo, de desarrollo económico y político capitalista, de democracia. Según ellos nada es fundamental, ninguna de las catástrofes actuales están ligadas a la naturaleza de esta forma social de producción, todos son problemas particulares atribuibles a tal o tal personaje a tal o tal irregularidad o mala gestión. Lo más importante para la burguesía es imponernos una visión según la cual cada lucha es causada por algo diferente que no tiene nada que ver con su sistema mundial de explotación, el evitar que los proletarios de otra parte del mundo se enteren que son proletarios los que luchan, que se comprenda que es la dictadura del capital que inevitablemente exacerba la explotación, crea la miseria, las guerra,... y que es nuestra lucha, la lucha del proletariado en armas contra el Estado, que acabará con toda esa deshumanidad.

En Albania la burguesía ya ha puesto en sus reservas otros particularismos que le permitirán minar el terreno sobre el cual el proletariado puede intentar reiniciar la lucha. Así se vuelven a alimentar los conflictos fronterizos con Grecia, buscando desarrollar los sentimientos nacionalistas/separatistas griegos entre la minoría griega que reside principalmente en el Sur de Albania (19). Claro que la lucha decisiva del proletariado, que es por esencia unificadora y destructora de todos los sentimientos nacionalistas no le permitió articular su ataque a este nivel, pero como puede constatarse en la propaganda de diversas fracciones, es evidente que no descarta la posibilidad de utilizar en el futuro próximo el sentimiento pro o anti-griego para crear en el Sur de Albania movimientos separatistas.

Hay también otros sectores de la burguesía que lanzaron la idea de una "Albania étnica", es decir de un Estado albanés que se extienda al Kosovo y Macedonia, para movilizar al pueblo albanés en la lucha por la reunificación/liberación nacional.

Otra polarización burguesa, que intentó ser puesta al orden del día y que fue utilizada por los periodistas para explicar las diferencias, entre el Norte y Sur, del movimiento, fue la división del pueblo albanés entre dos grandes etnias: los Guegue al Norte y los Tosques al Sur (20).

Todas esas polarizaciones persiguen un solo y único objetivo, evitar que el proletariado se reconozca como clase, encerrarlo en definiciones raciales, nacionalistas,... en guerras interburguesas.

Luego de esa primera fase del movimiento en que se trató de inspirar la misericordia, la burguesía mundial pasó a condenar totalmente el movimiento diciendo que se trataba de "acciones que siembran el caos, la anarquía,...". A los ojos de la burguesía, toda la miseria del mundo no justifica, evidentemente, el hecho de que los proletarios tomen las armas. A partir de entonces los términos que usa la burguesía, para calificar a los proletarios que luchan no son más "los pobres albaneses" sino los "caníbales", los "salvajes", los "borrachos", los "bandidos", los "incontrolados", los "gángsteres", los "mafiosos", los "malhechores",... Algunos periodistas y parlamentarios latinoamericanos fueron un poco más lejos diciendo que la situación en Albania se caracterizaba porque las calles estaban llenas de violadores que se habían escapado de las cárceles. Y por supuesto por todos los medios se intenta crear la amalgama, como lo afirmamos, entre las acciones armadas de los proletarios y las acciones armadas de las fracciones burguesas que defienden sus intereses particulares,a pesar de que los criterios (objetivos y medios) son totalmente antagónicos.

La burguesía, para volver a controlar la situación, intenta por todos los medios transformar la lucha contra todo el sistema en una lucha de reformas de sus instituciones, destruir la fuerza de clase, la solidaridad clasista, la conciencia colectiva... que se desarrolla en los enfrentamientos. Se utiliza todo tipo de subterfugio para destructurar la clase organizada y encerrarla en las vías electorales. A la conciencia colectiva se le contrapone el libre árbitro necesariamente reproductor de la ideología dominante. A los vínculos directos creados en la lucha afuera y en contra de los aparatos del Estado, le contrapone la mediación del voto, la sumisión electoral.

Finalmente, otra característica importante fue el desfase entre la fuerza de la acción y la falta de conciencia que el proletariado tenía de la fuerza y el alcance de su lucha.

El movimiento fue masivo, sus objetivos de clase se afirmaron con el desarrollo de las acciones, pero no tenemos todavía conocimiento del surgimiento de minorías que reivindiquen claramente el contenido eminentemente clasista y revolucionario de tales acciones, la lucha del proletariado contra este sistema de muerte por la revolución comunista mundial. Evidentemente, afirmar la perspectiva comunista en un país en el que la explotación se llevó adelante en nombre del comunismo tiene que ser difícil. Pero no se trata de una cuestión de nombres, desde el punto de vista revolucionario lo importante es el desarrollo de esas de minorías de vanguardia que reivindiquen claramente el carácter revolucionario de la lucha y la necesidad de su extensión a nivel mundial, rompiendo con todas las trampas de la democracia y lo trágico es que en Albania no hayan existido esas minorías o no hayan tenido la fuerza suficiente para hacerse conocer e intentar dar otra dirección a la revuelta proletaria. Lo que por supuesto no es una debilidad exclusiva del proletariado en Albania, sino del proletariado mundial que luego de tanta opresión y derrotas sufridas no logra aun un mínimo de organización revolucionaria internacionalista.

oOo

La parte final de este artículo, que subraya los límites del movimiento, no debe hacernos olvidar, los momentos fuertes de la lucha del proletariado en Albania, que constituye sin dudas una brusca ruptura en ese ambiente viciado e irrespirable del reino de la catastrófica paz social del capitalismo mundial actual.

La lucha del proletariado en Albania vuelve a poner al orden del día la crítica radical, verdadera, de la propiedad privada y de su Estado, de la explotación, de la miseria, de la guerra,... en pocas palabras de la sociedad del capital. Es el proletariado en armas que remergió en Albania contraponiéndose decididamente a todas las estructuras del Estado burgués. Esta lucha pone en evidencia la potencia indestructible del proletariado en lucha; muestra que frente a dicha fuerza, no hay ejército ni policía que pueda.

Por todas partes los productores de la riqueza mundial se dejan encerrar en las negociaciones con los capitalistas que por supuesto tienen como criterio esencial la rentabilidad, por todas partes las trampas democráticas llevan todavía a los obreros de las narices al trabajo o/y a los mataderos imperialistas. Por todas partes se escucha "la lucha no sirve para nada... la sociedad no se puede cambiar"... Y cuando las peores "tragedias", "genocidios", "dramas", "catástrofes", siembran la muerte por todas partes, el buen ciudadano concluye "¡Es la vida!"

Los proletarios del mundo entero han sufrido tanto estos últimos años que su rabia se encuentra profundamente enterrada (21).

¡Si dará coraje y alegría a nuestros corazones el hecho de que al fin nuestros hermanos de clase, en este caso en Albania, hagan explotar esa rabia de toda la clase y combatan con las armas en la mano contra el Estado capitalista!

¡Por el accionar que desarrolló, el proletariado en Albania expresa lo que los proletarios del mundo entero sienten y en ese sentido se sitúan en la vanguardia!

El proletariado en Albania se ha hecho eco de lo que todos los proletarios portan en sí mismos: la lucha contra la explotación capitalista, por el comunismo. Ese eco es tan grande que, por ejemplo, en un pueblito de Hungría, los obreros de una pequeña empresa de construcción protestando por salarios atrasados manifestaron hacia la casa del patrón al grito de: "Llegó la hora de hacer como en Albania". En Polonia, en una manifestación la rabia obrera se expresaba gritando "¡Albania, Albania!". En otras ciudades de Europa se grita "¡Valona! ¡Valona!"

La lucha del proletariado en Albania afirma la fuerza histórica del proletariado mundial.

¡Por la lucha afuera y en contra de todas las estructuras del Estado burgués!

¡Abajo la propiedad privada, el dinero, el asalariado, el capital!

¡Por la realización de las necesidades humanas:

Viva el comunismo !

Notas

1. Enver Hoxha, lider histórico stalinista y presidente de Albania cuya muerte en 1985 constituye el preludio del fin de la época del "socialismo en un solo país".
2. Ver nuestro artículo "Situación actual de la restructuración capitalista en Rusia" en Comunismo No.40.
3. La burguesía intenta, en cada ocasión y vía las elecciones, desviar la rabia proletaria contra la esencia misma de su dominación: el dinero, la mercancía, el capital, designando tal o cual partido, gobierno, como responsable de la situación catastrófica. En marzo 1991, la comedia electoral hace jugar el papel principal al Partido Socialista (ex-partido estalinista rebautizado). En marzo del 92 es el Partido Democrático, fundado por Berisha en 1991 (también ex-estalinista rebautizado), que gana las elecciones y asume el gobierno.
4. En 1995 el volumen de negocios de este comercio de carne en pie de origen albanés, kurdo, chino,... con destino a Italia alcanzó, según estimaciones, los 380 millones de dólares.
5. Este vínculo alcanza hasta el nivel personal, así toda una serie de miembros del gobierno y del Partido Democrático están ligados personalmente a esas sociedades.
6. En Macedonia la situación era similar: la quiebra de la TAT, sociedad financiera especulativa, arruina a unos treinta mil ahorristas que pierden un monto de 80 millones de dólares. Otro ejemplo se dio en Rusia durante 1994: S. Mavredi, con un capital de partida de solamente 50 dólares, promete 600 % de intereses por año, llegado a concentrar en sus manos miles de millones de dólares antes de declararse en quiebra y de arruinar a millones de personas. ¡Cuando sale de la prisión, es elegido como diputado de la Duma! El ejemplo más antiguo que recuerda la prensa data de 1919 cuando en Boston, USA, Ch. Ponzi promete 50 % de interés en 90 días, y logra obtener 20 millones de dólares, luego devuelve 15 millones y se queda con los 5 restantes.
7. De la misma manera que se cambia el embalaje de una mercancía o/y se hace una nueva publicidad para mejorar su venta, la ex-policía secreta de la época estalinista, la Sigourimi, recibe una nueva etiqueta y se le da un nuevo uniforme. La SHIK, depurada de algunos personajes muy conocidos y odiados a los que se los jubila, y reforzada por otros que son reorientados hacia las milicias patronales (que controlan el trabajo, recorren las asambleas obreras y manifestaciones),... retoma su repugnante oficio. Esto no es nuevo. Nos encontramos una vez más frente a la misma y repetitiva historia que se da por todo el mundo: cuando una policía secreta se hace demasiado célebre por su práctica represiva, se le cambia el nombre y ciertos elementos de su envoltura para que asuma más eficazmente su tarea, sobretodo cuando se cambia el tipo (o el discurso) de dominación y el Estado requiere una lavada de jeta. En general se mantiene la misma estructura, los mismos ficheros, los mismos edificios, los mismos métodos y se usan las mismas cárceles (¡salvo, claro está que la revuelta proletaria logre arrasar con todo esto!).
8. Véase Comunismo No.5 y Comunismo No.9.
9. Durante la guerra en Yugoslavia estos proletarios llevaron adelante una lucha importante. Ver nuestro artículo "De la Guerra en Yugoslavia. Guerra Imperialista contra el Proletariado" en Comunismo No.34.
10. Ver nuestros artículos: "Derrotismo Revolucionario en Irak" en Comunismo No.30 y "Revolución y Contrarrevolución en Irak" en Comunismo No.35.
11. Con dicha afirmación no queremos descartar la posibilidad de que ciertas estructuras sumamente minoritarias hayan adoptado este tipo de práctica comunista que se sitúa sin dudas en la línea histórica del Partido; o que en el futuro inmediato gracias a las lecciones extraídas sí se desarrollen ese tipo de grupos. Lo que nosotros afirmamos una vez más, es la falta de fuerza de la perspectiva revolucionaria, el poco peso organizativo y propagandístico de las posiciones revolucionarias con respecto a la fortaleza y masividad del movimiento en Albania.
12. Téngase bien en cuenta hasta que punto nosotros no utilizamos la palabra "dirección revolucionaria" en el sentido inmediato y estrecho refiriéndose a un conjunto de hombres, a un grupo o a un "partido". Por el contrario, nosotros llamamos dirección revolucionaria a la trayectoria histórica del proletariado para la realización de su programa revolucionaria, a la necesaria estrategia de conjunto que el proletariado necesita desplegar para destruir el capitalismo, al conjunto programático que el proletariado contiene en su propia existencia, como contraposición a la sociedad del capital, que determina cada elemento táctico en función del objetivo revolucionario, es decir, la sociedad comunista. Así, el movimiento de destrucción revolucionario del capital, solo puede desarrollarse, en contraposición a la democracia, que es el modo de organización de la sociedad del capital, en todas sus formas. Ver nuestras "Tesis de Orientación Programáticas". En cuanto a los hombres, a los grupos, a los "partidos" solo pueden situarse a la dirección en ese sentido histórico.
13. Existen alrededor de cuatrocientas empresas entre Tirana, Durres, Lushnje y Fier, algunas provienen de capitales franceses y alemanes, pero la mayor parte son de origen italiano.
14. Como lo hace exactamente el Estado en Italia cuando crea una categoría de "bandas armadas" a-clasista ¡con el objetivo de condenar la violencia de clase. Ver nuestro subrayado "Un Paso más del Modelo Represivo Italiano"Comunismo No.40.
15. El 19 de marzo, el gobierno italiano decreta el estado de urgencia en todo el país hasta el 30 de junio del 97, lo que implica la intensificación de los controles ejercidos por las patrullas del orden en todo el país. El decreto preve, también, el repatriamiento inmediato de todo aquel que, estando relacionado de una manera u otra con la criminalidad, sea estimado indeseable (categoría que sabemos, por experiencia, es extensible a todo proletario que toma las armas para luchar contra el Estado). El mismo día, 289 personas de origen albanés consideradas como peligrosas son conducidos, fuertemente custodiadas a Tirana, a bordo de tres helicópteros militares italianos. La colaboración de las policías es -independientemente de los contenidos ideológicos de los regímenes-, como siempre, total. Otros reciben el estatuto de "refugiados" y obtienen un permiso de estadía de 60 días que podían prolongar hasta 90, tiempo que se estimaba necesario para el restablecimiento de la "normalidad" en Albania.
16. El 20 de marzo, 400 refugiados, cuya embarcación se encuentra a punto de sucumbir en el Adriático, son conducidos por el ejército italiano al puerto de Durres.
El 28 de marzo, las lanchas del ejército italiano intervienen obligando a un barco, cargado de refugiados, a volver para atrás. El barco, sobrecargado, naufraga. Resultado: 87 muertos o/y desaparecidos.
El 4 de mayo, llegan, al puerto de Bari, Italia, 1223 refugiados apiñados a bordo de un barco cisterna que había costado 100.000 dólares. ¡El precio pagado por cada pasajero había sido de 500 a 600 dólares!. ¡Cuánto mayor es la desgracia humana, mayor tasa de ganancia posible; aquí se recupera integro el capital en un solo ciclo!
17. Ya hemos subrayado el tipo de política de intervención del Estado de Estados Unidos, ver "El Ejército y la Política Militar de Estados Unidos" en Comunismo No.8 y Comunismo No.9, los ejes fundamentales de esta política. El ejemplo albanés, es un ejemplo claro de la comprensión que este Estado tiene a propósito de su ¿qué hacer? cuando la lucha del proletariado ataca el Estado.
18. Obsérvese hasta que punto ridículo en el mundo actual no se habla ni de proletariado, ni de lucha revolucionaria, ni de revueltas contra el capitalismo y su Estado, sino siempre de lucha de "los kurdos", de los "islámicos", de los "empleados", de los "damnificados", de los "campesinos", "de los palestinos", "de los hambrientos", "de aquellos a quienes se les debían 5 meses de salarios", de los "mineros", "de los latinos", "de los pobres", de los "vascos", de los "desocupados", de los "negros", de los "estudiantes", de los "indios", de los "ecologistas"... Es decir nada más que particularismos anacrónicos por falta de capitalismo y de democracia.
19. La minoría griega representa alrededor del 12 % de la población albanesa, 500.000 personas, y viven principalmente en los pueblos de Albania meridional. Esta región era, hasta 1913, territorio griego y aún hoy los griegos la llaman el Imperio del Norte.
20. Es similar a la polarización similar que hace la burguesía entre hutus y tutsis en Ruanda y alrededores como nuestro grupo lo ha denunciado en más de una oportunidad.
21. O peor, la rabia por todos los sufrimientos que se padecen, es dirigida por la competencia propia a la sociedad burguesa y se canaliza hacia el "otro obrero", hacia el inmigrado, hacia el "negro",... hacia la mujer, hacia el niño, hacia tal grupo étnico,... en fin es organizada por el capitalismo militarista y transformado en fuerza militar racista en la guerra imperialista.



Perlas de la burgusía

Ese monumento a la disociación, a los virajes oportunistas, a los zizagueos entre el autonomismo y el stalinismo, a los arrepentimientos, que es Toni Negri, se presentó en Italia el 24 de junio de 1997, siendo inmediatamente arrestado.

He aquí lo que declaró, tan famoso "marxista" en tales circunstancias:

"Sé bien que he cometido muchos errores, de los cuales soy culpable. Pero sé también que el Estado italiano no es completamente inocente".

"Corriere della Sera" 25 de junio de 1997.

¡Cuidado compañeros, el Estado no sería completamente inocente!



Repugnante espectaculo

* * *

No queremos entrar en la polémica suscitada en el país vasco y en España de si la ejecución por ETA de Miguel Angel Blanco y la campaña del Estado español marca un salto cualitativo irreversible en la guerra interburguesa (imperialista) que dichas fuerzas se libran, nos interesa mucho más el denunciar el repugnante espectáculo de la adhesión popular a la movilización estatal.

En efecto, el problema no es para nada que ETA sea más o menos criminal, ni siquiera cuando ponía bombas en los supermercados y mataba indiscriminadamente, el Estado español había logrado una movilización popular como la actual, frente a la ejecución por ETA de un personaje directamente implicado en el partido gubernamental y por lo tanto en su acción represiva. Lo que predomina en este caso es toda una puesta en escena, en la que utilizando toda la imbecilización de la opinión pública, el Estado logra asociar a los ciudadanos a su duelo, amalgamando la acción de ETA a lo que la actual ideología dominante considera el mal en sí: los nazis y los campos de concentración. ¡Así se llega al extremo de asimilar espectacularmente la situación de tal o tal tipo encerrado por el ETA a la de los campos de concentración nazi! ¡y por supuesto que esta asimilación no se hace cuando el Estado español aprisiona, tortura, o mata (1)!

Lo que demuestra ese repugnante espectáculo de las campañas radio/televisivas del lazo azul es precisamente la capacidad de manipulación democrática del Estado, la capacidad que tienen los aparatos del Estado para practicar la amalgama y la importancia de los medios de difusión, en esa política de manipulación y fabricación de la opinión democrática, en función de los intereses burgueses.

Además merece señalarse la complicidad general de todos los sectores políticos en ese tipo de campaña (a excepción claro está de los directamente acusados: ETA y HB). En efecto, merece ser señalado que hasta tradicionales aliados de ETA, como otros grupos nacionalistas vascos, así como grupos guerrilleros de diversos países contribuyeron a dicha campaña. El ejemplo de los Tupamaros uruguayos, en su actual fase legalista, es digno de mencionarse, porque ese grupo nacionalista se había mostrado siempre muy cercano a las posiciones de ETA y había hecho una defensa cerrada de sus militantes, comprometiéndose, por ejemplo, en la lucha contra la extradición de los mismos por parte del Estado Español. Es característica de toda esa campaña de amalgama que los Tupamaros, que nunca se habían querido enterar de las prácticas criminales de ETA cuando ponían bombas indiscriminadamente matando a proletarios, se hayan sentido obligados ahora, con respecto a la liquidación de Blanco, un burgués, un hombre del Estado, a marcar distancia con ETA (como por otra parte también lo habría hecho "Sendero Luminoso" del Perú según declaraciones aparecidas en la prensa; aunque dada la manipulación del Estado en el Perú es difícil saber hasta que punto esas declaraciones obedecen a los combatientes de aquella organización o al conjunto de colaboradores con el Gobierno que éste designa también, para confundir, con el nombre de "Sendero Luminoso").

Véase como se conmueve y participa en los mitos televisivos Rafael Larreina, Parlamentario Vasco y vicesecretario general de Eusko Alkartasuna:

"...cuando han pasado casi dos meses desde el asesinato de Miguel Angel Blanco, contemplamos con cierta perspectiva las consecuencias de este hecho y de los acontecimientos que se han producido con posterioridad. El crimen a cámara lenta de Ermua, apenas días después de la imagen sobrecogedora de Ortega Lara saliendo de su terrible cautiverio desató una reacción de horror e indignación sin precendentes, que personas de toda condición política hemos compartido en este País. La reacción popular ha sido también evidente y contundente y debería haber servido de elemento de reflexión a los dirigentes de HB y de ETA si realmente están comprometidos con el proceso de construcción nacional, aceptan y acatan la voluntad popular y desean la independencia de Euskalherria."
Repugnancia y odio es lo que sentimos contra esa unidad nacional de "personas de toda condición política", contra esa unidad para la construcción nacional, contra esa unidad que reclama más Estado, más democracia, más paz ... es decir más control, más represión, más policías.

Sabemos que toda esta campaña tiene por objetivo la fortificación del Estado, que el éxito más grande de la misma es precisamente la participación popular en ese reclamo de más Estado democrático, de más represión, sabemos que esta campaña "contra el terrorismo de ETA" tiene como objetivo fundamental la fortificación del Estado terrorista, sabemos que esta campaña es fundamentalmente preventiva contra la posible acción del proletariado que terroriza la burguesía (2), sabemos que con esa campaña se está golpeando hoy mismo al proletariado internacional, especialmente al proletariado en España y más aún al que se encuentra en el país vasco.

Con repugnancia y odio, pues, contra toda esa campaña Estatal, con ganas de marcar nuestra solidaridad con el proletariado, principal y directamente atacado con esa impresionante ola de llanto, de domesticación, de afirmación democrática y de terrorismo de Estado, publicamos a continuación un excelente artículo de "desprecio del lazo azul", cuyos autores desconocemos y que fuera publicado en la revista "EKINTZA ZUZENA" (3). Como única firma, dicho texto (que desborda en mucho el contenido que se anuncia en su texto) dice: "Escrito recogido en la Universidad del País Vasco".

Vaya entonces también nuestra solidaridad hacia los compañeros, que en estos momentos difíciles para el proletariado en el país vasco, tienen el coraje de producir y hacer circular textos como este, de profundo desprecio del lazo azul.

Notas

1. Y no nos referimos solo a las implicaciones presidenciales y ministeriales en los GAL (aprovechando la campaña Felipe González ha hecho la apología de los milicos torturadores del GAL), sino mucho más genéricamente a la represión policial y a la situación de los presos en las cárceles españolas o de cualquier otro país.
2. Sectores de todo tipo son conscientes de este salto de calidad del Estado central en la legitimación del terror gracias a la movilización popular. Citemos a Jaime Pastor en un dosier, sobre las consecuencias de la ejecución de Blanco, que hizo HIKA: "... el nuevo escenario creado está siendo aprovechado para dar una mayor legitimación social a la opción por una solución simplemente policial para el conflicto vasco que, por añadidura, permitirá que ese recorte de libertades y derechos se pueda ejercer también contra cualquier ejercicio del disenso frente al sistema político y social vigente. De ahí que, aunque no todas las medidas anunciadas de reforma del Código Penal lleguen a aprobarse, el PP sabe que cuenta con una opinión pública favorable a sus propósitos y, por tanto, a un mayor recurso a técnicas orwellianas de vigilancia y control de la seguridad ciudadana."
3. Publicada por Ediciones E. Z. Apartado 235 - 48080 BILBO BIZKAIA.


Nuestro desprecio al LAZO AZUL

Que no a las bienintencionadas almitas individuales, sino a la idea en si de paz democrática.

Si afirmamos que es falso el pacifismo del lazo azul que nos quieren hacer creer, no es porque la violencia armada que llevan a cabo ETA o cualquier otra organización nos parezca incuestionable, sino porque pensamos que esto de las movilizaciones contra los "violentos" es un fenómeno manipulado que solo sirve para distraer de la corrupción global y legal, en la que el juego del Capital se asienta; de la violencia cotidiana que el Estado y el Capital ejercen sobre las poblaciones, administrándoles la muerte en vida; de la prostitución generalizada o sumisión al dinero a la que se nos condena, en fin, para entorpecer una política de abajo que quiera alzarse contra el imperio del dinero.

Abrazáis las instituciones democráticas burguesas, proclamando vuestra fe en ellas, así aceptáis su violencia, la sumisión, el engaño. No hay poder que se sostenga sin su Ministerio de Mentiras, tanto para imponérselas a las poblaciones como para que se las traguen los propios servidores del Capital y el Estado con la más entera fe, si es que quieren funcionar como buenos servidores. El truco esencial es que la mayoría -que pronto se convierte en todos- haga lo que le tienen mandado, pero con la condición de que cada uno crea que lo hace por su gusto, por su voluntad. Se obedece como los siervos al Faraón, ¡igual! Nuestra producción de rascacielos; medios de transporte que no sirven para nada de lo que dicen. Nuestra proliferación de cosas insensatas sin ninguna utilidad real es, después de todo, lo mismo que la construcción de las pirámides para la eternidad. La misma mayoría, la misma ceguera, pero esta vez fundándose en la decisión, el gusto, la voluntad de cada uno.

Podéis poneos en cualquier bordillo de acera observando los atascos que se producen gracias al auto-personal (institución democrática por excelencia), y ya veréis como efectivamente todos (la mayoría) van más o menos a la misma hora y al mismo sitio, pero cada uno por su cuenta, con su coche y por su voluntad. Recordad que este cacharro que nos venden como medio de transporte (y que en realidad ha obligado a morir a medios de transporte útiles como el tranvía, el ferrocarril) exige el sacrificio finisemanal y vacacional, regular y progresivo, de miles de vidas, muchas más que todos los terrorismos juntos (aparte de tener que soportar la contaminación, las autovías, los impuestos, guerritas por gasolina allá en los limites del desarrollo...). Pero, claro, nos hacen creer que lo elegimos nosotros, cuando ha sido una imposición. Nadie había pedido el coche, es el imperio del desarrollo quien necesita la creación de necesidades a fin de mantener la ilusión de que el dinero sirve para satisfacer tales necesidades (que no lo eran), para seguir haciendo trabajar (sin necesidad), para divertir a las masas, en fin, para mover el Capital y mantener las instituciones del Estado. Luego, que mueran miles de personas solo hace falta camuflarlo de imprudencia, de accidente, de casualidad, como algo natural que hay que resignarse a aceptar.

Otra cosa que nos quieren hacer creer es que, por medio de unas fiestas electorales cada X tiempo, en las instituciones burguesas se representa al pueblo. O sea, que el computo de opiniones individuales con respecto a unas caras y nombres que se le ofrecen equivale al pueblo. ¡Qué mayor mentira! Pues resulta que como el pueblo no es nada más que lo que está por debajo de cada uno, lo común, vamos, no hay Cristo que lo represente (no falta que le hace). La mayoría es la mayoría de nuestras opiniones (creadas y dirigidas por los medios de formación de masas, la familia, la escuela, en fin, la moral), que se dejan contar, que se dejan sumar y que producen un conjunto sobre el que el poder se asienta. Pero de ningún modo podemos confundirlo con la fuerza de negación latente en los corazones que no han sido totalmente sometidos a la fe. Esa fe en que cada uno sabe lo que quiere, que sabe a donde va, esa fe en el futuro, a través de la cual se lleva a cabo la administración de la muerte.

Y ¿como lo hacen? haciendo no vivir a la gente, creando un presente vacío con la excusa de un mejor futuro, un presente no vivido a cambio de su futuro, de su muerte, pues el futuro es siempre muerte no declarada (espera, tiempo vacío que hay que llenar con algo: aburrimiento). Fijaos en la propaganda, sobre todo en la de la banca (verdaderas iglesias de hoy en día). Fijaos cómo se interesa en que el niño tenga ya plan de ahorro, y si te descuidas de jubilación. ¡Qué empiece a sacrificarse por su futuro ya! (o que alguien lo haga por él, da lo mismo).

Fijaos también en cómo se ha transformado la noción de viajar: se nos hace pensar que el viaje quiere decir un tramo vacío para llegar a tal sitio de forma que ni por donde, ni lo que pase durante el viaje importa nada. Se crea un tiempo vacío que hay que llenar con algo, claro (TV, música,...). El ideal que se persigue es que el vacío no sea más que un trámite burocrático. Este criterio se lo podemos aplicar a lo que nos venden como vida. Desde la niñez nos marcan metas hasta hacernos creer en sus mentiras y que las asimilemos como ideas propias. Así, nos llega la muerte sin darnos cuenta de lo que ha pasado.

El trabajo que se hace es verdaderamente inútil (puesto que no obedece a necesidades reales, sino a las necesidades del Capital). En cuanto a ese tiempo libre que se compra (ocio con trabajo, paz con guerra, gloria con sacrificios, riqueza con ahorros de uno o con la explotación de otros) no puede ser un tiempo de naturaleza distinta de la del tiempo de trabajo, guerra o penitencia. Este es un tiempo vacío. Así como la paz ganada con la guerra no es otra cosa que guerra no declarada, el llamado tiempo libre viene a ser descaradamente trabajo no declarado, contado de la manera más precisa en número de tiempo (verdadera moneda del dinero): 15 minutos de felicidad (en la sauna tailandesa), 2,5 días de felicidad (en la evasión finisemanal), 1 mes de felicidad (para tostarse al sol en el Mediterráneo): pero por lo bajo uno sabe que una ración de felicidad tiene que haber sido cortada y determinada por alguien, computada. Y eso se le ofrece al corazón como una mentira y a su deseo un insulto. Es mentira que se pueda vivir un trozo de vida libre a cuenta de un trozo de vida esclava; es simplemente que lo uno está en lo otro y que "La marca del precio cambia al bollo de gusto".

Y así estamos, ante un intento de administración de la muerte, de dominación perfecta, de reducción del pueblo a mera masa, y el que, a pesar de todo, siempre queda por debajo sin cerrar del todo, sin dejarse del todo reducir a ese conjunto y a esa idea. Es la guerra de la razón común contra la idea fija y dominadora.

Se podría hablar de las miserias que necesariamente crea el imperio del desarrollo más allá de sus limites, miserias por las que en gran parte se sostiene, pero que no nos deben llevar a olvidar que lo que aquí padecemos no es otra cosa que miseria adinerada, que hace que la mayoría viva de sustitutos: tome los pisos como casas, llame a los plásticos telas, aspire a no pagarse un chofer ni un vagón, sino a hacer él mismo de chofer y que le guste... Tendréis montones de ejemplos en vuestras vidas. Uno se va dando cuenta en la medida en que se va fijando.

Que quede claro que lo que se vende como paz no es sino la guerra y que el llamado sistema de libertades no es sino la misma dominación de siempre, progresada, perfeccionada.

Que caiga pues o se tambalee por lo menos a falta de lo que precisamente más necesita: nuestra fe.

Escrito recogido en la Universidad del País Vasco



Siderar y la familia Roca

(o acerca del funcionamiento del capital)

* * *

Nuestra tendencia histórica ha mostrado siempre que el imperialismo, es decir el reparto del mundo entre capitales, la lucha interburguesa por medios de producción y mercados, la exportación de capitales, la guerra comercial y militar, es una constante en toda la historia del modo de producción burgués. Al mismo tiempo hemos puesto en evidencia que "la cuestión del imperialismo", no es una cuestión de países, sino de capitales, que cada átomo de capital contiene en su esencia el imperialismo, en la medida que contiene la necesidad de la acumulación y por lo tanto la necesidad de ganar en la lucha competitiva (¡y en la lucha militar!, si es necesario) y para ello asociarse en sociedad anónima, en grupo de capitales, en potencia armada, en "Estado nacional", en grupo de Estados Nacionales, en Coalición...; es decir, en el sin número de formas que adopta la constelación imperialista. Paralelamente hemos mostrado que todos los capitales tienden a invertirse, desplazarse, concentrarse para esa guerra permanente y que en ese sentido la teoría de que hay países imperialistas y otros que no lo son, no es solo totalmente falsa, sino más precisamente la cobertura ideológica que necesitan algunas fracciones del capital mundial, en esa guerra imperialista de reparto del mundo, para movilizar a las masas en su beneficio.

A dichos intereses corresponde el concepto de "imperialismo" que ha desarrollado la burguesía para preservar sus réditos, para canalizar la lucha proletaria en una lucha interburguesa de liberación nacional (1). Así por ejemplo en América Latina, mientras en el siglo pasado y principios de éste el proletariado se opone globalmente a toda la burguesía, luego de la derrota de la ola revolucionaria que estremeció el continente y todo el mundo, a partir de 1921 y en base a la política de la I.C. se van desarrollando un conjunto de políticas "antimperialistas" que llevan todas, sin excepción, a liquidar la autonomía del proletariado y a someterlo a los intereses de tal o tal fracción considerada progresista o nacionalista. Esos objetivos son los que ha perseguido siempre la socialdemocracia, desde el marxismo leninismo (stalinismo, maoismo, trotskismo) hasta los populismos masivos (cardenismo, peronismo, varguismo) incluyendo sus formas más radicales libertarios o guerrilleristas. Todas esas corrientes partidarias de la liberación nacional coinciden en presentarnos invariantemente al imperialismo, como sinónimo de un país o grupo de países, escondiendo para ello la naturaleza profunda del capital mismo, que subordina toda cuestión de espacio geográfico o de banderita nacional a sus necesidades de acumulación. El valor en proceso se caracteriza precisamente por esa ley fundamental de buscar la máxima valorización posible aunque ello le implique cambios permanentes de espacios geográficos, de alianzas, de banderitas nacionales, de posiciones políticas, de coalición militar.

La teoría dominante del imperialismo pretende explicar el desarrollo económico desigual y polar; en realidad es incapaz de explicar nada y mucho menos el porqué algunos de los grandes imperios coloniales son "menos desarrollados" como Portugal (utilizamos aquí la terminología -países desarrollados, menos desarrrollados, subdesarrollados- de nuestros enemigos) que las antiguas colonias como por ejemplo Canadá, Estados Unidos o Brasil.

No pretendemos aquí volver a explicar nuestra concepción global del capital mundial y su desarrollo contradictorio, ni contraponerla a la ideología dominante de países desarrollados y subdesarrollados, de países pobres y ricos, de países imperialistas y neocoloniales (en donde confluyen -como en tantos otros puntos- la izquierda y la derecha), sino únicamente reproducir/subrayar un artículo, publicado hace un tiempo en "The Wall Street Journal Americas", que nos parece puede mostrar mejor el funcionamiento real del capital mundial que todos los tratados y escritos de economía política marxista sobre el imperialismo.

En efecto, a pesar del estilo cuadrado (hay que tener en cuenta que se trata de un periódico de negocios de la gran burguesía) y paternalista (es el centro burgués internacional que habla de sus pares "subdesarrollados" latinoamericanos) del artículo, a pesar de que hace referencia exclusiva a un solo grupo económico (la empresa SIDERAR y la familia Rocca), el artículo ilustra bien la realidad misma del valor en proceso pasando fronteras, océanos, asociándose, copando un mercado, rompiendo alianzas y haciendo otras, adaptándose a todas las formas de dominación burguesa (desde el fascismo al antifascismo, pasando por los milicos genocidas argentinos)... cagándose en las banderitas nacionales o vistiéndose de ellas cuando lo necesita, cambiando de sector en función de la rentabilidad. En el mismo se puede comprobar que el desarrollo mismo del capital hace absurdo hablar de capital nacional (y por ende el concepto mismo de burguesía nacional es un sin sentido), que también ha ido perdiendo sentido histórico el distinguir la burguesía por el sector productivo como se hacía en el siglo pasado (2); en fin que como lo hemos dicho muchas veces que la única determinación fuerte del capital es su ganancia, que todas las determinaciones formales y "materiales" del capital -sector económico, forma política, banderita nacional, etc.- están a su vez determinadas por su elemento esencial, que caracteriza la formación social burguesa: la tasa de ganancia. O dicho de otra maneras que el ritmo de valorización del valor determina todos los otros elementos del capital: el sector en el que invertirá, los productos finales que producirá, el partido político que defenderá, la banderita nacional con la que se vestirá.

Notas

1. Qué el concepto de base no esté sustentado en algo cierto, en el sentido de su existencia material, no implica que el mismo no sea útil, dado que el concepto mismo puede adquirir una materialidad social y como tal cumplir un papel muy importante. Dios es una mentira, pero la idea de Dios existe en las masas manipuladas y como tal sirve en la guerra y es por lo tanto algo bien material. El hecho de que haya países más imperialistas que otros es también una mentira, pero es una mentira suficientemente útil y material para poder ser convenientemente utilizada por el capital en la guerra imperialista.
2. La propia concentración y centralización del capital va haciendo perder sentido a aquella distinción histórica entre fracciones; lo que no quiere decir que en cada momento la competencia no impulse al capital a presentarse polarizado en fracciones. Sin embargo la verdadera oposición entre las mismas que se desarrolla incluso militarmente siempre tiene como eje la mayor o menor aplicabilidad de medidas proteccionistas. En este sentido las ideologías liberales contrapuestas a las proteccionistas (expresadas por ejemplo por el Financial Times contrapuesto Le Monde Diplomatique) expresan mucho mejor (que por ejemplo burguesía industrial - burguesía bancaria) el alineamiento al que tienden las diversas fracciones por sus intereses particulares.


The Wall Street Journal Americas

Siderar sale a bolsa y sella su éxito

La familia Rocca reflota la acerera argentina

POR JONATHAN FRIEDLÂND
Redactor de The Wall Street Journal
BUENOS AIRES - Cuando de rescatar compañías se trata, es difícil superar a Siderar S.A. de Argentina. Hace tres años, la antigua empresa siderúrgica estatal perdía mas de US$ 1 millón al día. Esta semana, Siderar ha hecho su debut en los mercados financieros internacionales con unas ganancias firmes.

La colocación en bolsa, valorada en US$ 78 millones, supone algo más que un modesto flujo de dinero para los accionistas mayoritarios de Siderar, la familia Rocca. Representa un espaldarazo importante a su transición de contratistas del gobierno, a empresarios mundiales con la capacidad de asombrar a Wall Street "Es grandioso ver un grupo gerencial en América latina concentrado en una estrategia de operaciones internacional", dice José Levy, analista de Bear Stearns & Co.

Los Rocca, que reparten su tiempo entre Buenos Aires y Milán, se han convertido en los últimos tres años en el mayor proveedor mundial de tubería sin costuras, que utiliza la industria petrolera, y manejan casi el 31 % de los US$ 2.000 millones que conforman el mercado mundial de exportaciones a través de empresas en Argentina, Italia y México. También juegan un gran papel en los sectores del acero, la construcción y la explotación petrolera, además de poseer participaciones en compañías argentinas privatizadas a comienzos de los años 90.

El año pasado, los ingresos consolidados de su consorcio, Organización Techint, fueron de US$ 2.800 millones. El grupo no publica sus utilidades ni otros datos financieros, pero los banqueros dicen que las deudas de Techint son bajas en comparación con su flujo de caja.

"El gran secreto de nuestro grupo es la alta tasa de inversión en nuestros principales negocios y nuestros prudentes pagos de dividendos", dice Agostino Rocca, director de Techint. "Podríamos absorber sin problema los altibajos de la economía argentina".

El abuelo de Rocca, que manejo la Industria de acero italiana durante el gobierno de Benito Mussolini, huyó a Buenos Aires en 1945. Apoyado por algunos industriales italianos y acompañado por un grupo de leales ingenieros, Agostino Rocca desarrolló la industria acerera argentina para otro hombre poderoso, el presidente Juan Perón.

En poco tiempo, Techint construía de todo, desde represas hasta autopistas, y era el contratista preferido del gobierno. Sus instalaciones principales en Campana, cerca de Buenos Aires, se beneficiaron de contrates muy ventajosos: vendía tuberías a precios inflados a la petrolera estatal tras pagar precios reducidos por acero crudo de la siderúrgica del Ejército.

La Importancia de exportar

Los buenos tiempos llegaron a su fin con la crisis de la deuda de 1980 y el colapso de la economía argentina pero en vez de huir a Europa, como lo hicieron muchos argentinos acaudalados, los Rocca supieron ver la importancia de las exportaciones. Le inyectaron US$ 600 millones a Campana, convirtiéndola en la única productora integrada de tuberías para la industria petrolera de la región. En la planta, el acero fundido se vierte en moldes enormes, de donde pasan a los procesos de fabricación y acabado, y tarde o temprano salen con destino al Oriente Medio o el Mar del Norte.

Cuando el patriarca de la familia murió en 1978, lo enterraron cerca de la planta. Varias calles llevan su nombre y se han levantado estatuas en su honor.

Este rasgo paternalista es todavía muy profundo. Casi todos los altos ejecutivos de Techint comenzaron sus carreras con la compañía, algo poco común en América Latina. Agostino Rocca, el director de 50 años que fue asesor con McKinsey & Co. antes de entrar a Techint en 1976, aun vive en una casa en el complejo urbanístico en el que vive su padre en Buenos Aires. Sus dos hermanos, Paolo y Gianfelice, también dirigen divisiones de Techint.

La familia Rocca "es consciente que el capital y los activos fijos son como fichas de póquer, vienen y van", dice un ejecutivo de Techint. "Lo que verdaderamente es importante para ellos es la gente buena".

El énfasis de Techint en el personal colocó a la empresa en una buena posición cuando Argentina comenzó a vender todo, desde la empresa telefónica hasta silos de granos en 1990.

La compañía tenía fondos que había recaudado mediante una campaña de exportaciones en 1980, cuando abrió oficinas de marketing desde Dubai hasta Singapur, y tenía el personal para analizar y manejar nuevos negocios. Techint echó mano a carreteras con peajes, una ferrovía que atravesaría la región cerealera, una participación en un gasoducto, unos cuantos campos petroleros y una participación minoritaria en Telefónica de Argentina S.A.

También gastó US$140 millones en comprar Somisa, la siderúrgica del Ejército. En 1993, esta planta no había visto una inversión en mucho tiempo, estaba manejada virtualmente por los sindicalistas militantes y tenía un déficit acumulado de US$ 900 millones. "Somisa estaba fuera de control cuando Techint tomó el mando", dice Steve Darch, presidente de ING Bank en argentina "Componerla tomó mucho trabajo". Techint lo hizo con rapidez. Negoció con los obreros, invirtió en equipo nuevo, vendió la planta de energía y otros activos de la empresa e integró los productos a su red de ventas.

En dos años, las horas de trabajo por tonelada de acero se redujeron en mas de la mitad, mientras que las exportaciones se duplicaron con creces, impulsadas por condiciones favorables de la divisa. La empresa que ahora lleva el nombre de Siderar "se ve muy competitiva", dice Stuart Quint, analista de Montgomery Asset Management en San Francisco. Las acciones que comenzaron a negociarse el martes están divididas entre las que se venden en la Bolsa de Buenos Aires y una colocación privada de ADR para inversionistas institucionales de EE.UU. y Europa. Las acciones de Buenos Aires, que salieron al mercado a US$ 2,125, cerraron el martes con un alza del 11% a US$ 2,35. (Ayer no hubo actividad bursátil en Buenos Aires debido a las festividades del primero de mayo). Los ADR salieron a US$ 17 y cerraron ayer a US$ 19,25.

El caso Tamsa en México

Los gerentes de Techint hicieron maravillas similares en 1993 cuando tomaron el mando de Tubos de Acero de México SA (Tamsa), manufacturera de tuberías para la industria petrolera, con sede en Veracruz. Se vendió de todo, desde un jet Lear basta una participación en una compañía de telefonía celular, cuando su línea de productos se integró con la de Siderar. La devaluación del peso mexicano, que derrumbó gran parte de la industria mexicana, fue un alivio para Techint: Tamsa exporta el 80 % de su producto, mientras que sus costos son fundamentalmente en pesos.

Techint pagó en enero US$ 190 millones por la estatal italiana Dalmine SpA. La compra pone a Techint por delante de los productores japoneses y de Mannesmann GmbH de Alemania en calidad del primer productor mundial de tuberías para la industria petrolera, en momentos que la industria exige mejores productos y promete mas utilidades.

También fue como volver a casa. En su época, el abuelo de Rocca manejó Dalmine durante el gobierno de Benito Mussolini.



¡¡Cambalache!!

(o ¡Miseria del humanitarismo!)

* * *

Humanitarismo violador y proxeneta

"La ONU acusa a sus "cascos azules" de violar y entregar niñas a la prostitución" titula El País del 5 de diciembre de 1996.

Y agrega:

"Las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU, acusadas en diversas ocasiones de turbios manejos en las zonas sobre las que han sido desplegadas, son ahora objeto de una demoledora crítica por la propia organización. En un estudio recién concluido sobre las repercusiones que los conflictos armados tienen sobre los niños y otros menores de edad, se asegura que en Mozambique, Angola, Somalia, Camboya, Bosnia y Croacia, 'la llegada de soldados del mantenimiento de la paz ha estado vinculada a un rápido aumento de la prostitución infantil'... Tras la firma del tratado de paz en 1992, los soldados de la Operación de las Naciones Unidas en Mozambique (Onumoz), reclutaron niñas de entre 12 y 18 años para que sirvieran como prostitutas."

El informe reconoce que en Camboya la llegada de las misiones de paz de la ONU y de otro grupo de empleados de otras instituciones internacionales está ligado al aumento vertiginoso de la prostitución en Phnom Penh. El número de prostitutas habría pasado de 6000 a 20.000 entre 1991 y 1993. La UNICEF da testimonio de niñas violadas reiteradamente por los Cascos Azules y denuncia a los militares pacifistas por repetidas violaciones de niñas, incluido de niñas mutiladas, por ejemplo sin piernas, que fueron violadas muchas veces en orgías colectivas de los protectores de la paz. La propia organización de la "protección de la infancia" de las Naciones Unidas reconoce la implicación directa de sus agentes en las violaciones, el sometimiento a la prostitución de mujeres, niños y niñas y la aplicación sistemática de "torturas sexuales" como dice la redactora del informe de la ONU Sra. Graça Machel (dicho informa se lo conoce con el nombre de "Informe Machel"). Pero dice El País "Ni la ONU como tal ni UNICEF han facilitado el número de soldados implicados o su nacionalidad."

Se imaginará el lector que con tanta obra humanitaria de las Naciones Unidas y la UNICEF tiene necesariamente que pasar desapercibido si el director europeo de esta última organización es acusado, como hace dos o tres años, de abuso sexual sobre niños y niñas menores de edad y otras pequeñeces. Así como también tiene que ser considerado como un detalle insignificante el hecho de que el actual ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador y "ex jefe de los Derechos Humanos de la ONU sea acusado de explotar a su empleada del hogar" (El País 19 de marzo de 1997), de pagarle una miseria y negarle atención médica: ¡nunca los derechos humanos se opusieron a la explotación! !Al contrario la igualdad ante la ley asegura ("da fuerza de ley") a esa explotación!

También forma parte de la norma, y no asusta a nadie, el hecho de que a las presas y a los presos se los viole sistemáticamente en todas las cárceles del mundo. Así pasó desapercibido un informe publicado en EEUU por "Human Rights Watch" que denuncia que "las presas son violadas vaginal, anal y oralmente"; que "los funcionarios de prisiones utilizan la fuerza física, las amenazas, los privilegios... Alimentos, tabaco, drogas se emplean habitualmente como recompensas, igual que la regulación de las visitas de hijos o familiares". La generalidad del procedimiento en ese paraíso de los derechos humanos que es Estados Unidos, constatado en las 11 penitenciarías adonde la investigación tuvo lugar, tampoco le quita el sueño a ningún ciudadano respetable de este mundo putrefacto y desalmado.

Tampoco dejaron de dormir cuando quedaron al descubierto las torturas infligidas por los Cascos Azules italianos en diversos países africanos (¡cuándo aparecieron fotos en las que se veían tan humanitarios procederes de los milicos como la picana eléctrica aplicada en las pieles negras se dijo que se trataba de un tratamiento para hacer volver en sí a los prisioneros!), o la monstruosidad inocultablemente racista y asesina de los milicos canadienses en misión de pacificación.

Pero volvamos a las humanitarias violaciones de los Cascos Azules. Eduardo Haro Tecglen en su famosa rúbrica "Visto / Oído" de El País comenta así la norma impuesta por los encumbrados pacifistas: "El hombre de Hora Cero describe como tentadora la escena de la bella joven que se ofrece por un bocadillo. Es una transacción normal, una representación económica. Un soldado tiene hambre sexual y exceso de bocatas, una joven tiene hambre de comida y un sexo que no se acaba; que cosa más normal que el primitivo trueque. En todo caso esa cuestión de soldados y mujeres violadas es históricamente eterna; en las guerras del pasado más remoto, en las de estos días y en las que vendrán."

Si,... sí,... la barbarie de la guerra es normal, las torturas las violaciones, el terrorismo generalizado es parte de todas las guerras desde tiempos inmemoriales, en todas las sociedades de clases existieron; pero como en otros dominios, en la etapa capitalista actual gracias al enorme progreso que nos aporta esta sociedad de permanente y catastrófico desarrollo, la guerra es mucho más normal que antes y la "normalidad" de este tipo "abusos sexuales" ¡es también mucho "más normal" que antes!. (Cómo aquello de que todos los ciudadanos son iguales, pero hay algunos que son más "iguales" que otros). En todo caso desde las Naciones Unidas a otras guaridas de humanitaristas y pacifistas se reconoce que las guerras modernas en este sentido van mucho más lejos que en el pasado.

¡Qué honor para los progresistas de todo pelo y calaña! ¡Dale nomás, dale que va!

¡Sigan con el apoyo al capitalismo progresista y humanitario! "Y es que como denuncia el llamado informe Machel -prosigue El País del 5/12/1996-, la guerra moderna causa cada vez más estragos en la vida de las mujeres y las niñas, así como sobre los servicios de sanidad y educación, que constituyen una parte esencial de la supervivencia y el desarrollo de la familia y la comunidad". ¡Dale que va!

Y Haro agrega: "Hay cuestiones más graves en el informe: las niñas prostituidas por los pacificadores humanitarios, las muchachas heridas en las piernas a las que violaban..."

La denuncia de la catastrofe humana como parte de la guerra imperialista

Pero si todo esto no es nuevo, ¿porqué salta ahora?

La respuesta es la siguiente. Porque también la denuncia de uno u otro lado de la guerra imperialista hecha con la bandera humanitaria, de uno u otro bando de tal o tal fracción humanista, forma parte de esa misma guerra. Se denuncia o no según los intereses; la tragedia humana causada por la guerra se saca a publicidad o no en función de los intereses de los bandos beligerantes; se habla de ella o se esconde en función de las necesidades económico militares de los bandos en presencia. Lo importante no es la tragedia humana, sino como ganar la guerra y se sabe que la denuncia humanitaria es parte de esa misma guerra imperialista. Haro comenta: "Por qué sale ahora el informe, con hechos de muchos años antes? ¿Por qué lo publica la UNICEF, tan de la ONU como los cascos azules? Sospecho que es parte de la campaña de EEUU contra Butros-Gali." Hablando claro: normalmente la opinión pública no debe enterarse de este tipo de "detalles" normales de la lógica humanitaria, cuando se decide "informarla" (no nos atreveríamos a llamarle a eso "información") es porque hay otros intereses en juego mucho más constantes y sonantes que esos "detalles".

¿O no recordamos cuándo de repente los televisores de todo el mundo se llenaron de niños desnutridos con los vientres hinchados, de esqueletitos muriendo y nos decían que en Somalia la situación era de una gravedad nunca antes conocida? ¿cuándo te presionaban para comprar arroz en el supermercado para ayudar a los niños en Somalia? Claro que eso coincidía con la humanitaria misión de los marines yanquis y fue difícil ocultar que los "facinerosos" hacían barricadas contra tan desinteresada ayuda... Y cuando los "salvajes" llegaron a tal extremo de ignorancia que enfrentaban con las armas a los tan humanitarios marines, entonces como por arte de magia, de los televisores desaparecieron los niños desnutridos, los vientres hinchados, los muertos en vida... y volvieron a predominar las chicas lindas, los partidos de fútbol y el reclame de jabón para lavar ropa. ¿Puede usted amigo dormir tranquilo pensando que desaparecieron del planeta esos vientres hinchados? ¿cree que los humanitarios ya le dieron de comer a tanto hambriento? (1)

Luego les tocó el turno de aparecer en las televisiones a los desnutridos niños de Etiopía, luego fue Ruanda, Burundi, Zaire, Tanzania... pero también fueron desapareciendo al frenético ritmo de los intereses imperialistas contradictorios y las publicidades comerciales. ¡Dale que va... que allá en el horno...!

Así la participación de los comandos y paracaidistas belgas y franceses en la dirección y organización de las diferentes masacres y genocidios (¡"holocaustos", "crímenes contra la humanidad" como gustan denominar los grandes de este mundo cuando a su bolsillo le conviene!), perpetuados en los últimos años en Africa, es parcialmente dada a publicidad en algún momento. Hasta el Papa, aparece jugando el cínico papel de los remordimientos y reconoce pública (en el discurso dirigido al nuevo embajador de Ruanda ante el Vaticano) y textualmente la "participación de algunos sacerdotes en las matanzas" en Ruanda. Más todavía, se llega, al fin a un consenso internacional para denunciar también la participación del régimen de Mobutú y sus eternos aliados imperiales de París y Bruselas en todas esas masacres. Pero no se precisa ser ninguna lumbrera, ni especialistas en política internacional para darse cuenta que si todas esas hienas decidieron llorar en público por los negros muertos es porque hay mucha guita por medio. ¡Dale que va!

Se perfilaban ya los acuerdos de grandes multinacionales concentradas en Estados Unidos y Canadá con otras fracciones burguesas en Africa, como la fracción Kabila que firmaba entonces compromisos importantes (¡las bolsas de valores del mundo entero registraron la subida de las acciones de esas compañías!); se presionaba entonces a las otras fracciones burguesas para que acepten así los recambios generales que la tasa de ganancia estaba dictando en Africa. De buenas a primeras ese constante "amigo de occidente" a quien toda masacre se le había permitido, caía en desgracia, nos "enteramos" de golpe que en realidad Mobutú no era el modelo democrático que siempre habían dicho que era.

Pero eso sí, una vez que se lograron los recambios imperialistas necesarios, se volvieron a olvidar de los millones de muertos recientes en Africa. Si no alcanza, con la propaganda, con el fútbol, con la Diana u otras modas que invaden todas las pantallas de TV, nos volverán a hablar de las cámaras de gas, de los judíos exterminados por los nazis... y frente a eso el telespectador debe postrarse, frente a eso todo es cuestión de "detalle"; frente a la masacre en sí efectuada por los nazis, toda otra masacre debe pasar como un simple desvío de la norma. Una vez que la burguesía mundial definió el mal absoluto, todo otro mal no es más que un detalle, como fueron Hiroshima, Nagasaki, Dresde, o los diferentes campos de concentración de los aliados antes, durante y después de la guerra. Los burguesías y potencias triunfantes de la llamada "segunda guerra mundial" han redefinido ese genocidio de tal manera que cualquier comparación con otro genocidio es un pecado; el antifascismo como ideología suprema de todo el orden mundial utiliza todo el aparato del Estado mundial para que no exista comparación posible. Se desarrolla una gigantesca campaña antifascista en la que participan desde los trotskistas al Mossad, desde los stalinistas a los cómplices de Vichi, intentando amalgamar toda crítica antifascista con una posición fascista, se trata de perseguir y arrinconar a los revolucionarios que siempre han denunciado el fascismo y el antifascismo como las dos mandíbulas del régimen burgués, se acusa de ser cómplice de la extrema derecha a quien no marcha en el mito construido en nombre de un mal absoluto encarnado por los nazis y sus "cámaras de gas"... en fin toda masacre actual y pasada queda reducida a una pequeñez en nombre de la lucha contra el fascismo y hasta se llega a acusar de revisionistas a quienes se atreven a comparar la masacre de judíos durante la segunda guerra, con la masacre de los indios americanos o el genocidio esclavista del continente africano por los colonizadores europeos. En la medida que lo van exigiendo los negocios, los contornos de la actual masacre del continente africano, se desdibuja, aparece como una cosa trivial y de importancia secundaria. Se vuelve a llegar al consenso generalizado, no se habla más de las masacres en las que están implicados los para-comandos y paracaidistas de las famosas democracias europeas o los curas, es "necesario que la economía funcione", se habla de nuevos gobiernos, de acuerdos nacionales, de acuerdos de cooperación, de nuevos viajes de Ministros, de inversiones... y se martilla "hay que ser realistas".

Y no solo son capaces de montarnos el tinglado humanitario en función de sus acciones militares, de sus posiciones en la guerra, de sus acciones antinsurgencia, de sus acciones e intereses en bolsa... y hacerlo desaparecer cuando se les da la gana, sino de tratarnos como débiles mentales haciéndonos creer cualquier globo por más tremenda mentira que sea. Así por ejemplo hace un año y medio se habló de más de un millón de seres humanos muriendo irremediablemente de hambre, se dijo que refugiados ruandeses y burundeses sobrevivientes de las diversas masacres organizadas estaban literalmente reventando de hambre, se habló de la tragedia humanitaria más grande de todos los tiempos. Luego como por arte de magia no se habló más de ese millón de personas muriendo; peor aun, a quien todavía se preocupaba por la cuestión se le dijo que en realidad "no se sabía nada de esa gente", se dijo también "que se había perdido el rastro". Radios, televisiones, periódicos, internet, nos contaban entonces, con total caradura, que realmente se había perdido un millón de personas, que no se sabía adonde estaba, al mismo tiempo que se minimizaba el asunto por todos los medios posibles, que en realidad eran menos, que eran 300 o 400 mil personas de las que no se tenía noticias.

Por un lado nos hacen creer que gracias a los satélites y otros medios de control, que los grandes de este mundo poseen, te pueden leer desde el aire una placa de auto, identificar el perfil de un individuo y leer una cédula de identidad (¡y si te descuidás te dicen que los satélites pueden escuchar hasta el pedo que te tiras!),... por otro lado nos explican, con la misma seriedad que te hablan de uno o dos millones de muertos (¡más o menos les da lo mismo!), que: ¡un millón de refugiados se esfumaron sin que ninguna de las potencias imperialistas o servicios de inteligencia pueda localizar a uno solo de ellos! ¿y los satélites? ¿estarían averiados? ¿o somos tarados?

Meses después y cuando ya se hablaba lo menos posible de los muertos de Ruanda y Burundi una "Comisaria" europea, que venía de una misión en la zona, denunció el hecho de que los refugiados seguían muriendo como moscas en la región, que no era verdad que no se sabía adonde estaban, que habían centenas de miles de personas muriendo de hambre en dicho territorio, que el silencio generalizado era un escándalo,... pero poco después el asunto pasó al olvido y no se oyó hablar más de aquella escandalizada "Comisaria".

Una vez más comprobamos la potencia de palabra o de silencio de los medios de desinformación pública, su capacidad a hacer y deshacer no solo la noticia y la desnoticia, sino de determinar la realidad misma. Lo falso en la medida que es rentable y sirve para los objetivos de tal o tal campaña militar o/y de movilización de la opinión pública es parte decisiva del mundo actual. Lo falso y lo verdadero, la información y la ocultación, la mentira y la campaña de desinformación son diferentes momentos y procesos de la realidad, que a la vez inciden y juegan en la misma, potenciando una fracción burguesa contra otra.

Comprobamos también lo que valen las campañas humanitarias, lanzadas por las distintas potencias y repercutidas por sus "ONG" y su prensa.

oOo

Hermano, proletario, militante, compañero tal vez no tengamos ahora la fuerza de imponer la violencia revolucionaria contra todo tipo de humanitaristas, de Cascos Azules, de curas y otros benefactores de igual calaña,... pero por lo menos cuando te hablen de "humanismo", de colectas, de comprar de que hacer una bocata para enviar, de apoyar tal o tal acción humanitaria:

¡Escupiles en la jeta!

Nota

1. De las 5.480 millones de personas que se calcula viven en el mundo se estima que actualmente pasan hambre unas 600 millones y que más de 1000 millones no tienen acceso a agua potable.